Lunes, 18 de junio de 2018
Ciudad Rodrigo al día

El Salvador se libra por segundos de un chaparrón justo tras cantar el Cumpleaños Feliz

CIUDAD RODRIGO | Los altares estuvieron situados ‘a cubierto’ para huir de una lluvia que cayó justo tras darse por finalizada la procesión

En el tramo de las 12.00 horas también tuvo su misa de la Octava de Corpus la Parroquia de El Salvador, que se celebró como es habitual en la Capilla del edificio de la Avenida Conde de Foxá de las Misioneras de la Providencia, para ir a continuación en procesión –con compañía musical- hasta la Iglesia de El Salvador ubicada en el barrio de Las Canteras.

Esa comitiva procesional siguió el trayecto habitual por las calles Doctor Fleming, Caridad, Iberia, y Avenida de Los Cañitos, por donde hubo distribuidos varios altares, estando todos ellos bastante a cubierto para evitar problemas con la lluvia. Esto hizo que hubiera hasta tres altares en escasos metros: junto al Restaurante El Mirador, en la entrada a los salones parroquiales, y en la entrada a la Iglesia propiamente dicha.

En todos ellos se detuvo la comitiva presidida por el párroco José María Rodríguez-Veleiro, quién se encargó de depositar el Santísimo en cada altar para impartir a continuación la correspondiente bendición tras la cual los niños de Primera Comunión arrojaron unos cuantos pétalos, cayendo también sobre los bebés que habían sido colocados a los pies de cada altar.

La última de las paradas, justo a las puertas de la Iglesia, tuvo un componente añadido, ya que a modo de finalización de la procesión todos los presentes le cantaron el Cumpleaños Feliz a un ayudante del párroco, Manel, así como a una niña que cumplía un año. Como despedida, el párroco les dijo a los niños recién comulgados que espera seguir viéndoles por la Parroquia.

Mientras el Santísimo era introducido en la Iglesia, llegó el turno de hacer unas fotos de familia de los niños de Primera Comunión con dos profesoras del Colegio Misioneras-Santa Teresa. Apenas diez segundos después de la toma de esas fotografías se puso a llover con bastante fuerza, siendo necesario abrir rápidamente los paraguas, o ir corriendo a los vehículos aparcados en las inmediaciones.