Jueves, 19 de julio de 2018
Las Arribes al día

Polígonos industrial y agroalimentario, dos proyectos que son ya del presente

VITIGUDINO | Dehesa Grande desarrolla el nuevo espacio destinado a la agroalimentación con 22.000 metros cuadrados de terreno disponibles y en los que ya se encuentra Cuperal 

Cuperal avanza con las obras de la megafábrica en la que empleará de forma directa a 50 trabajadores

La puesta en marcha del polígono industrial, junto a la circunvalación en la CL-517 (carretera Salamanca-La Fregeneda), marcó un antes y un después en el devenir de Vitigudino. Es cierto que las dificultades económicas y la oposición de algunos propietarios de terrenos a invertir en la urbanización de su suelo, han retrasado demasiado su finalización, pero no lo es menos que la oferta de suelo industrial ha abierto nuevas posibilidades a empresas que querían asentarse en la cabecera de comarca y que no disponían de suelo adecuado para sus instalaciones.

A finales del pasado mes de abril el Ayuntamiento de Vitigudino aprobaba en sesión plenaria la adjudicación de las obras de la última fase del proyecto en 284.000 euros a La Serrana de Construcciones S. L. El plazo de ejecución es de cuatro meses, por lo que cabe anticipar que el polígono industrial estará finalizado pasado el verano.

La adjudicación a La Serrana llega con una baja de 400 euros conforme al presupuesto base de licitación y mejoras en la obra por 5.000 euros más IVA. En esta cifra se incluye la dirección de obra a cargo de dos ingenieros de Caminos de la Universidad de Salamanca.

La financiación de las obras está asegurada con la aportación de los propietarios mayoritarios de los terrenos particulares y el propio Ayuntamiento, que tras la solicitud de un crédito por algo más de 100.000 euros, se dispone a la enajenación de varias parcelas de los terrenos de propiedad municipal para amortizar este crédito y hacer frente al coste de obras anteriores y que carecían de financiación.

El proyecto arrancaba en la legislatura 2003-2007 presidida por Toribio Plaza y actualmente cuenta con una veintena de empresas que realizan aquí su actividad, desde la ITV que gestiona Itevelesa a talleres o almacenes, pasando por las instalaciones de Asprodes para el cultivo de plantas y flores.

La quiebra de una de las empresas adjudicatarias de las obras de urbanización, en la legislatura 2011-2015, complicó la ejecución de este espacio industrial, que ahora parece despegar definitivamente para convertirse en un proyecto ya en el presente.   

Suelo industrial de agroalimentación

Por otro lado, impulsado por Dehesa Grande Soc. Coop., Vitigudino comienza a situarse como punto de referencia para empresas del sector agroalimentario. Tras la venta del matadero a esta gran cooperativa en 2007, el crecimiento del negocio en la venta y distribución de canales de carne de vacuno, porcino y ovino ha derivado en el despiece y el envasado al vacío, además de la elaboración de productos curados derivados del cerdo ibérico.

El potencial de la comarca de Vitigudino en el sector ganadero se ha visto también afianzado con la apuesta de la empresa Cuperal S.A. para la construcción de una gran fábrica de piensos de nutrición animal que se asienta en este ya polígono agroalimentario ubicado en las inmediaciones del matadero original.

El papel del Ayuntamiento en este proyecto ha sido primordial al impulsar el acuerdo entre empresas y facilitar todo el proceso administrativo para que Cuperal se instalara en estos terrenos. Cabe recordar que Cuperal prevé invertir en esta megafábrica 9.000.000 de euros para producir más de 120.000 toneladas al año de piensos y cuya entrada en funcionamiento se estima a finales de este año con la creación de medio centenar de empleos.

La última actuación del Ayuntamiento en este espacio ha sido la gestión con la Diputación para que acometa las obras de adecuación de acceso desde la carretera de La Fuente de San Esteban. El presupuesto de estas obras es de 180.000 euros que serán financiados al 50% entre la institución provincial y el Consistorio, aunque este dispondrá de diez años para su abono a la Diputación, que será la que adelante el pago.