Viernes, 20 de julio de 2018

Top Manta VIP

Esta última semana he abierto un onírico puesto junto a los que venden discos, gafas y camisetas en las inmediaciones de la estación de Atocha de Madrid y, para mi desgracia, sorprendido, al final he tenido que salir corriendo.

Pero discúlpenme, no seré yo quien haga apología del top manta. Ya está bien que esos señores de Nigeria que colocan su hatillo en las inmediaciones de la estación de Atocha madrileña después se compren Mercedes y pisos en el barrio de Salamanca. “Es contra éstos contra los que habría que luchar, señora Carmena”, serían unas presuntas declaraciones de la señora Cifuentes en su semana de pasión.

No hace falta explicar mucho para que todos estemos informados de que ha sido una semana pródiga en muchos artículos (también periodísticos) para la venta. Así, en nuestra modestia, hemos abierto ese pequeño tenderete y, como un mantero más, hemos echado nuestro tiempo a ver quién nos compraba el género.

En primer lugar, al ser nuestras ventas de primera clase, se nos ocurrió que no deberían estar tiradas en una manta y pusimos una alfombra y, como “a tal señor tal honor”, para que se mantuvieran erguidos y orgullosos, pusimos un altillo como si se tratara de la entrega de unos trofeos.

En lugar preferente, como en un podio, pusimos la mejor noticia de la semana, que para algunos puede ser la mejor de la historia, y allí debía situarse el póster de la chilena de Cristiano, que, aunque no sea español, sí es parte del ruedo ibérico. ¡Oye, qué éxito, juuuuuuuuhhhfff, nos lo quitaban de las manos! En su honor, le pedí al compa de la venta de discos que pinchara el himno del Madrid.

En segundo lugar, aunque espero que no se tomen a mal este segundo puesto, nuestra elección fue la foto de la Reina Madre y la Reina Nuera y, cachi, de esta foto vendimos muy poco, la gente pasaba, sonreía y hacía comentarios: “si quieres, te paso todos los memes, ¿tienes el meme de la sota? ¡qué gracia!”, señalaban. Pero también hubo comentarios en serio y para todos los gustos. Unos a favor de la Reina Emérita repitiendo eso que por televisión habían dicho contra Doña Letizia: “antipática”, “floja”…, y otros en defensa de esta última: “si hacemos caso a la sobrina ‘metiche’ de Doña Sofía, Letizia accede a Palacio por la puerta de servicio…”. “Venga, colega -le digo al de los discos- toca el himno nacional para que se callen”. Lo-lo, lo-ro-lo….

El tercer puesto, se lo pueden imaginar, no podía ser otro. Ya saben, situamos un diploma del Máster de la señora Cifuentes y ¡qué éxito! Al ser difícil de encontrar, los coleccionistas se lo llevaban a pares. Y como comprar un Máster no debería ser barato, elevamos el precio. Pero sobre este tema, ya en proceso de judicialización, tenemos que censurar muchos comentarios de esa plebe que se irrita, pues sabemos que la señora Cifuentes ha dicho con soflama y voz de niña caprichosa “me voy a quedar…, voy a seguir siendo vuestra presidenta…” y la pelota la ha dejado en el tejado de la Universidad, siendo así que el Rector la ha llevado para su esclarecimiento a la Fiscalía de Móstoles. Paralelamente, es de libro la moción de censura por parte del PSOE, pero no tanto la comisión de investigación promovida por Ciudadanos, pues hasta los niños, esos que simplifican sabiamente y dicen “Cifuentes ha copiado”, saben aquello de Napoleón: “Yo cuando quiero que un caso no salga adelante, nombro una comisión”. Pero lo malo de esta comisión, ya fallida, es que no se puede investigar lo que no existe, y quizá, decimos nosotros, lo más sensato antes de que dimita la señora Cifuentes, de momento una ingenuidad, sea culpabilizar a “Eldiario.es”.  Y ante tanto despropósito, hicimos sonar el “gadeamus igitur”.

Como colofón, y dado que en el podio mantero solo cabían tres casos, no por menos importante hubo un cuarto, y como un accésit lo debíamos reseñar; así, en prevención de quien nos lo pidiera, para este caso teníamos un póster preparado con puñetas amarillas. Ni haría falta decir que el motivo era señalar la salida de la cárcel del señor Puigdemont en Alemania, y a petición del público presente, cantamos “El Segador” ¡y a correr!...

Pero no fue por ello por lo que tuvimos que desmontar con rapidez los cachivaches y salir jalando, sino por habernos convertido en manteros, esos individuos defraudadores que acopian tales ganancias que ya amenazan con la compra de chalets en La Moraleja.