Domingo, 18 de febrero de 2018
Ciudad Rodrigo al día

De Morante a Juanito

Crónica de Jesús Cid del último festejo del Carnaval 2018, la novillada con picadores desarrollada en la tarde del Martes
Antonio Catalán “Toñete “ en el carnaval del toro de Ciudad Rodrigo/Foto: Adrián Martín

Hago mi paseíllo particular antes de la novillada por la Calle Madrid, la más taurina de la ciudad. Es un primor y un gusto para la vista el comprobar lo coqueta que ha quedado con los paneles alusivos al carnaval del toro, que los comerciantes han tenido a bien colocar en las puertas y ventanas de sus comercios. Un detalle estético de buen gusto que bien podría cundir en las demás calles por donde transcurren los encierros, para darle un toque colorista y divertido a la ciudad.

Como colorista y colorida resulta la novillada que desde hace tres años se celebra el martes de carnaval donde las luces de los trajes de los novilleros dan brillo al ocre de la madera y las piedras centenarias que envuelven el coso.

Fue la tarde, con diferencia, donde menos público hizo por ir a los toros y a decir verdad, se perdieron un entretenido espectáculo. Tanto los novillos de Gómez de Morales, bien presentados, que resultaron propicios para el triunfo, como las ganas y la capacidad de los novilleros anunciados, hicieron posible cerrar con nota el apartado serio de los espectáculos taurinos del presente carnaval.

Actuó en primer lugar Carlos Aranda, que desde el primer momento dio muestras de un toreo inteligente y pulcro. Realizado todo con la técnica y poso que da la experiencia no tuvo su faena ningún pero. Siempre en torero, la planta erguida, dejó en algunos momentos muestras de un toreo relajado y armónico. Dominador de  la escena sabe lo que se trae entre manos.

Le brindó Juan Antonio Pérez Pinto el novillo a Morante de la Puebla que tuvo a bien sentarse en uno de los “tablaos”, para quien sabe, contrastar su ya reconocido arte en una ciudad con tanto arte. Quizá por ello, en uno de los detalles que se me han quedado grabados de todos los festejos del carnaval, endilgó Pérez Pinto una soberbia media con el capote, de frente, juntos los pies, el cuerpo enfrontilado con el animal. De sabor añejo. De  muleta anduvo fácil y poderoso. Es de reconocer el avance técnico que ha adquirido a pesar de lo poco que torea. No mató tan mal como años anteriores, al tercer intento, y recibió el cariño y reconocimiento de sus paisanos cortando una oreja.

Inédito en esta plaza el portugués formado en la escuela de Badajoz, Joao Silva “Juanito” confirmó las buenas referencias que se tienen de él. Ya con el capote se abrió de garbosas y ceñidas chicuelinas para hacer posteriormente un quite vistoso por gaoneras. Posee un gran sentido de la colocación, tiene gusto, los lleva templados. Sobrado de recursos técnicos y estéticos, ofreció una gran imagen  sólo  emborronada con la primera estocada que hizo guardia, privándole de cortar la segunda oreja. Merece la pena darse un viaje para ver de nuevo al chaval.

De toda la rumorología que surgió antes de la confección de los carteles una cosa era segura; Antonio Catalán “Toñete” iba a hacer el paseíllo en Ciudad Rodrigo. Después de verle yo me pregunto por qué tanto interés en volver a traerle, si es un novillero que no dice nada, qué incluso técnicamente anda más flojo que compañeros que torean menos y que además cualquier otro novillero de la zona hubiera traído más gente. Faena anodina. Soso el novillo soso el novillero.

Y digo yo. Qué coños pensaría Morante de La Puebla sentado en la fría y dura tabla en uno de los cosos taurinos más sui géneris y bellos que se montan en la geografía taurina. Puede ser, incluso, que soñara con hacer el paseíllo en un carnaval de estos. Sería la bomba. No lo descarten, porque si el arte llama al arte, que mejor sitio que este  antes de pegar la espantá definitiva.

Incidencias.

Novillada picada. Dos tercios de aforo completo en tarde fresca y entoldada.

Novillos de Gómez de Morales. Parejos y bien presentados. Excepto el lidiado en cuarto lugar que resultó soso, el resto ofrecieron claras posibilidades para cortarles las orejas.

Carlos Aranda: De blanco y azabache. Una oreja

Juan Antonio Pérez Pinto: verde oliva y oro. Una oreja.

Joao Silva “Juanito”. Rosa palo y oro. Una oreja.

Antonio Catalán “Toñete “. Azul marino y oro. Una oreja.