Domingo, 24 de junio de 2018

‘Muerte al Entrudo’, adiós a la carne

Un recorrido por alguno de los carnavales más pintorescos de Portugal

Carroza alegórica en el Carnaval de Loulé (Algarve)

El Carnaval es un evento cultural arraigado en las diversas tierras que componen el Portugal peninsular y los archipiélagos de Madeira y Azores. En Portugal al Carnaval se le llama ‘Entrudo’, sobre todo en el medio rural y en los lugares donde continúa siendo una fiesta con mucha identidad. El Entrudo o entrada, introducción, inicio, supone el comienzo de la primavera, que ya se anuncia en esta época del año, pero también el inicio de la Cuaresma, que comienza el Miércoles de Ceniza.

Por Entrudo también se conoce al muñeco que representa al Carnaval y que es objeto de las burlas y bromas de estos días. Por eso, al final del Carnaval, se mata o entierra al Entrudo, o al diablo, en una ceremonia en la que habitualmente se quema al objeto que representa todas nuestras aflicciones y problemas.

El Martes de Carnaval, al igual que en España, es uno de los días más importantes de esta celebración, que antiguamente transcurría durante los tres días anteriores a la Cuaresma. En Portugal se le llama ‘terça-feira gorda’, martes gordo. Como sucede en otros lugares, el Carnaval en el país vecino se ha transformado en una atracción turística, habiendo perdido algo de espontaneidad, lo que constituía parte de su esencia. Ha pasado a ser un evento organizado para facilitar la llegada de turistas, por eso muchas de las celebraciones del Martes de Carnaval ahora se desarrollan el sábado o el domingo de Carnaval.

El Entrudo llegó a Brasil con los portugueses y hoy es una fiesta convertida en una de las mejores postales turísticas del país. En Portugal se celebra desde la Edad Media y existe una enorme diversidad en los rituales de celebración de este evento conforme la región del país en la que nos encontremos.

Tiene mucho arraigo en Trás-os-Montes, las máscaras y otras costumbres conforman un evento etnográfico único con siglos de tradición. Los caretos son los protagonistas de la fiesta, con sus máscaras de madera o latón y sus vestimentas realizadas con paños viejos de múltiples colores. Los Marafonos y las Madamas son  figuras destacadas, vestidas con ropas del otro sexo. Todos ocultan su identidad debajo de máscaras, lo que les da licencia para gastar todo tipo de bromas, antiguamente, de carácter erótico, ya que no había ocasión para que hombres y mujeres estuvieran juntos de una forma tan desinhibida.

Así sucede, por ejemplo, en Podence (en el concejo de Macedo de Cavaleiros), con su ‘Entrudo Chocalheiro’, donde estas vestimentas se acompañan con cencerros –‘chocalhos’- ceñidos a la cintura y otros instrumentos improvisados. Todo sirve para hacer ruido y formar un barullo callejero endiablado. No hay muchacha que se libre de una buena ‘chocalhada’ si los encuentra en la calle. Los caretos de Podence son atrevidos, espontáneos y constituyen ya un símbolo del Entrudo en Portugal.

En la ciudad de Bragança, la capital de la región de Trás-os-Montes, se realiza un gran desfile en la tarde del sábado de carnaval, en la que participan cientos de personas, también procedentes de España, que acaba con la ‘Queima do Diabo’, responsable de todos los males y desgracias sucedidas durante el año y del invierno que ya empieza a terminar. Romper con el pasado, con lo viejo, y comenzar un nuevo ciclo de vida a través de la primavera, eso es lo que representa este rito.

En esta región del nordeste portugués se percibe con claridad la conexión con las regiones del noroeste español, por eso, el Museo de la Máscara y del Traje de Bragança exhibe tradiciones comunes con la provincia de Zamora, también muy presente en el desfile de este año en la capital de Trás-os-Montes.

En el archipiélago de Madeira, sin embargo, el Carnaval evoca al de Río de Janeiro o a los de Canarias. La música y el colorido son los protagonistas y el sábado de carnaval desfilan las mejores escuelas de samba de la isla. Madeira consiguió el título de Mejor Destino Insular del Mundo en 2017.

A ritmo de samba y batucada desfilan este año en la capital, Funchal, 11 grupos (más de 1.500 personas) desde el viernes hasta el martes de Carnaval con el lema ‘600 años de alegría’ en alusión a los 600 años de la llegada de los portugueses a Madeira, que se va a celebrar en 2019.

El sábado tuvo lugar el Gran Cortejo Alegórico y el Martes de Carnaval se realiza el ‘Cortejo Trapalhão’ (cortejo andrajoso), la parte más auténtica del evento en la ciudad de Funchal. En Porto Santo también se celebra a lo grande el carnaval. La alegría y las temperaturas suaves son la marca de esta fiesta en Madeira.

El Carnaval en el litoral portugués

En el oeste peninsular, tenemos el Carnaval de Torres Vedras. Esta localidad tiene el privilegio de realizar el que es considerado por los propios portugueses como el ‘Carnaval más portugués de Portugal’ y uno de los más antiguos. Todo ello le ha hecho ser merecedor de la Medalla al Mérito Turístico Nacional, recibida hace pocos días.  

A través del lema ‘Mares y océanos’ desde el viernes pasado están desfilando más de 220 personas distribuidas en 41 grupos oficiales al ritmo de la ‘Samba de la Matrafona’. Otros grupos espontáneos se juntan después a la fiesta. En la inauguración, se representó ‘La ira de Neptuno’, un tsunami alegórico que pretendía simbolizar el disgusto del Señor de los Mares por lo que se le está haciendo al planeta. Y es que este carnaval tiene el objetivo de ser, desde hace años, un eco-evento, una fiesta ecológicamente sostenible.

El ‘Domingo Gordo’ es uno de los días clave y contó con la Ministra del Mar, Ana Paula Vitorino. Más de 300.000 personas visitan estos días Torres Vedras por su Carnaval. Si en Trás-os-Montes existen los Marafonos y las Madamas, aquí son las Matrafonas (hombres disfrazados de mujer) una de las imágenes reconocibles, junto con el Rey y la Reina del Carnaval (ambos hombres) y los cabezudos.

Participan también los Zés-Pereira, grupos musicales que desfilan por las calles tocando zambombas, tambores, timbales y otros instrumentos. Los podemos encontrar en muchas fiestas y romerías de Portugal y tienen presencia en este carnaval de Torres Vedras.

Otras localidades del litoral portugués atraen a miles de turistas durante el carnaval, como Nazaré, donde las festividades comienzan el día de San Blas. En sus animados desfiles por el paseo marítimo pasan más de veinte grupos.

Loulé, en el Algarve, tiene un carnaval más crítico, a través de figuras satíricas se aprovecha para hacer un resumen irónico de la actualidad. Pudiera parecer que tiene algo de los carnavales de Cádiz y de las Fallas de Valencia.

A lo largo de la Avenida José da Costa Mealha, se desarrolla el ‘corso’ o desfile de carrozas alegórico, que en Loulé tiene más de 100 años de antigüedad. En la edición de este año, se parodia la Lisbon Web Summit, la cumbre mundial de tecnología que durante los últimos años se ha celebrado en Lisboa, por eso, en cada una de las 14 carrozas participantes hay una alusión a la tecnología.

En el denominado Carnaval Summit de Loulé, este año se dan cita la sátira social, política y deportiva a través de los monigotes representativos de personajes relevantes de la vida nacional e internacional a lo largo del último año, como Donald Trump, Vladimir Putin, Kim Jong-un, Mário Centeno o Cristiano Ronaldo. También toma relevancia en esta edición la famosa ‘geringonça’, nombre con el que se bautizó a la coalición formada por el actual gobierno en Portugal.

Todos ellos desfilan por esta especie de ‘sambódromo’, por el que pasan también las escuelas de samba, gigantes y cabezudos. Más de 500 figurantes en total, en este arraigado carnaval constituído en la principal atracción turística de el Algarve durante la época invernal. Otras localidades algarvias como Tavira, Olhão, Vila Real de Santo António, Paderne, Moncarapacho o Albufeira también cuentan con carnavales importantes. Una buena disculpa para visitar la región en esta altura del año, ideal para disfrutar por estas tierras de un adelanto de la primavera, con una climatología más que agradable.

En Loulé el Carnaval comienza el ‘Domingo Gordo’ y se desarrolla durante tres días, siendo el Martes de Entrudo el día más importante.

Todos estos carnavales del litoral tienen una impronta colorista y musical. Los del interior se caracterizan por ancestrales rituales y típicas máscaras, que constituyen una lección de etnografía en la calle.

Estamos listos para vivir la última ‘Noite de Folia’ del carnaval portugués. Mañana el ‘Enterro do Entrudo’ dará paso a la Cuaresma.

Rep. Gráfico Carnaval Trasmontano 2018: Marco A. Luque

 

 

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