Lunes, 19 de febrero de 2018
Ciudad Rodrigo al día

Un francés que no es del montón 

El Rafi, Pablo Jaramillo (que actuó en sustitución de Jorge Molina) y Juan Pérez Marciel cortan una oreja cada uno a buenos novillos de Santos Alcalde

Raphael Laurent ‘El Rafi’ en Ciudad Rodrigo / Foto: Adrián Martín

Llegamos a la vieja Miróbriga en este llamado ‘domingo gordo’, que amaneció encapotado y era un hormiguero de gente, abarrotadas calles y tascas de personal, al igual que los ‘tablaos’ de ese laborioso maderamen que conforma este precioso coso taurino. Enseguida nos informan que uno de los actuantes -Jorge Molina- no puede comparecer al haber sufrido horas antes un accidente automovilístico y en su lugar lo haría el salmantino Pablo Jaramillo, a la sazón sobrino de Juan del Álamo, quien se abrazó al éxito la tarde anterior.

En medio de la bullanga comenzó el festejo con el francés El Rafi, triunfador del Bolsín -que el domingo tradicionalmente vive su día-, de protagonista. Y aquí vuelvo a resaltar que quien se alza con ese galardón debe torear el festival del sábado, como ocurría en otras épocas y de esa manera el premio tiene más distinción tras las largas jornadas de eliminatorias. Más cachet en el decano y mejor de cuantos bolsines existen. Por eso en este punto, los responsables de la institución deben luchar para dar más realce a quien ya para siempre se suma a su lujosa lista de honor.

Y con el primer novillo de Santos Alcalde en las arenas lo recibe El Rafi en un toreo de capote más heterodoxo que ortodoxo, al igual banderillas, donde hubo más voluntad que acierto. Sin embargo el panorama cambió por completo desde el momento que tomó la pañosa y ahí surgió un torero largo, profundo, con sentido de las distancias y personalidad. ¡Qué manera de torear! Desde el principio hasta el final se mostró como un magnífico muletero, que además sabe darle solemnidad, tanto con la diestra como al natural. Cierto que delante tuvo un excelente novillo, pero estar a la altura de ese animal tampoco era fácil y el francés demostró sus cartas de un torero que llama a la puerta de la esperanza con sus aires y apostura para manejar el percal con tanta clase. Con clase que es tan distinta a la vulgaridad.

Pablo Jaramillo tenía ante sí la cita más importante de su incipiente trayectoria y, aparentemente, no acusó los nervios frente a un eral que brindó al cielo. Hizo lo que pudo, en ocasiones bien y en muchas era el ejemplo de eso que lo antiguos decían ‘estar en novillero’, dejándose coger y volviendo a la cara del animal, queriendo... en esta primera baza de la larga partida del toro que le espera y no será nada fácil.

Se lució de capa, el vallisoletano Juan Pérez Marciel, quien sin embargo con las banderillas estuvo de pena. Tras brindar se mostró entregado en su faene de capote, embarullado al no saber encauzar las ideas de la bisoñez y sufrir varias volteretas.

Y con eso y un bizcocho acabó el festejo ‘serio’ abandonando los ‘tablaos’ con la sensación de haber disfrutado con El Rafi, un chaval francés que tiene en su muleta el don de la torería y desde luego no es del montón.

FICHA DEL FESTEJO

Ciudad Rodrigo; domingo, 11. Se lidiaron reses de Santos Alcalde, de buena presencia y juego. El mejor el primero, excelente.

Raphael Laurent ‘El Rafi’: Oreja

Pablo Jaramillo: Oreja

Juan Pérez Marciel: Oreja.

Ambiente: Llenos en los ‘tablaos’ en tarde encapotada y fresca.