Domingo, 18 de febrero de 2018
Ciudad Rodrigo al día

Curro sin Escribano, con flecos y a lo grande

CIUDAD RODRIGO | Crónica de Jesús Cid del Festival Taurino celebrado en la tarde del Sábado
Manuel Escribano en plena faena | Fotos Adrián Martín

No le echen cuentas al título de esta crónica, estaba ya programado antes del festejo, no tiene dobles lecturas y queda más o menos apropiado para lo que sucedió después y a continuación les cuento.

La obligación de cualquier ganadero es presentar los animales con el decoro y trapío apropiados. Doy fe de que los Sánchez Herrero lo han hecho con una novillada seria, honda, fuerte, cuajada y muy pareja donde curiosamente el novillo más serio y ofensivo de pitones le correspondió al novillero de la tarde. No hubo condescendencia de los matadores  con el joven novillero de San Muñoz, el sorteo fue puro y duro, aunque a decir verdad le hubiera dado igual porque los cuatro novillotes se sacaban poco en cuanto a presencia y hechuras. Armónicos y bien hechos como debe de ser para el  festival en el Carnaval del Toro. Esa es la medida y el nivel.

Fue el primero un novillo flojo y suavón y noble que perdió las manos en cuanto se le apretó y que embistió a media altura sin emplearse. El segundo, todos de capa negra, un taco  bonito y armónico que empezó embistiendo con poder y transmisión pero que se fue apagando a medida que transcurrió la faena, con la virtud de que dejaba colocar y acudió pronto al toque. El tercero, otro zapato, embistió humillado y noble, regalando embroques de calidad. Aplaudido en el arrastre. El corrido en cuarto lugar, igual de cuajado pero más ofensivo por delante que sus hermanos, desarrolló peligro tirando derrotes a la barbilla del joven novillero. Para abreviar con él.

Curro Díaz es otra cosa, otra historia. De esos toreros tocados por la musa del arte que encandilan ya en el paseíllo. Torea con todo sin descomponer nada. Nunca pierde la compostura, ni fuerza la silueta y todo se ciñe a un contesto elegante y distinguido. El toreo fluye de sus muñecas con una facilidad y una calidad pasmosa que sin embargo no fue del todo apreciada por el público que abarrotaba el rectángulo. Suyos fueron los muletazos con más poso y sabor de la tarde.

De Manuel Escribano esperaba más. Fíjate. Porque es de esos matadores que para un carnaval encaja que ni aposta. Torero alegre y bullidor que lo da todo, hoy no estuvo acertado ni en  banderillas que es su especialidad. Ni lo vio claro ni terminó de confiarse  con el de Sánchez Herrero que antes de rajarse pudo y debió de ser toreado con mayor decisión. Cortó una oreja barata, digamos que de Bocacara.

Torear en tú ciudad no es fácil. Más cuando lo has hecho en tantas ocasiones y corres el riesgo de estar muy visto o dar pábulo a que entras en el cartel simplemente por paisanaje. Juan del Álamo no vino  al pueblo que le vio trastear por sus calles a pasar la tarde. Comprometido desde el primer momento estuvo por encima de un muy buen novillo al que después de las probaturas iniciales lo llevó siempre templado hasta el final. Especialmente por el pitón izquierdo. Desde los delantales ajustados con el capote, unos naturales abandonado el cuerpo y hasta la última serie de rodillas con un cambio de manos garboso, todo fue verdad, buena colocación, compromiso y temple.

Corría el año 2014. Bolsín Taurino. Un novillero de la Escuela taurina de Salamanca se imponía en la final a Andrés Roca Rey el que unos años después se está convirtiendo en figura del toreo y que parece llamado a ocupar uno de los puestos de honor del escalafón taurino. Antonio Grande “Chanote”, volvía al escenario que catapultaba su carrera como novillero. Cosas del sorteo pechó con un novillo que no le regaló ni un pase claro y que le tiró derrotes al pecho por ambos pitones, un prenda. Sin embargo el de San Muñoz se puso siempre como si el novillo fuera bueno, no echó nunca el paso atrás y tragó lo que no está escrito. Remató con las socorridas y recurrentes manoletinas que supieron a más por la guasa del morlaco. Faena de torero macho.

Ficha del Festejo.

Plaza de toros artesanal y tradicional que se monta en Ciudad Rodrigo para el Carnaval del Toro. Lleno en tarde agradable para las fechas que nos encontramos. Se guardó un minuto de silencio por el diestro Iván Fandiño y los ganaderos Victorino Martín y Domingo Hernández, recientemente fallecidos.

Se lidiaron novillos de Sánchez Herrero. Muy bien presentados y de buen juego en general a excepción del peligroso corrido en cuarto lugar. 

Curro Díaz: Estocada delantera. Una oreja

Manuel Escribano. Media estocada. Una oreja.

Juan del Álamo. Media estocada. Dos orejas.

Antonio Grande. Estocada entera y delantera. Una oreja.

Destacó el picador “Currito”, que se agarró con agallas defendiendo al caballo, ante la codiciosa embestida del novillo tercero.

Jesús Cid