Miércoles, 25 de abril de 2018

La Administración Trump y su preocupación por los Derechos Humanos

Tras unos meses de la puesta en marcha de la administración de Donald Trump, parece que las voces de alarma se escuchan menos cerca, pero nada lejos de la realidad.

Autora: Lucía García

Activista por los Derechos Humanos

         Cuando se cumplieron sus primeros 100 días de mandato, Amnistía Internacional enumeró una lista de amenazas a los Derechos Humanos, como ataques contra los derechos de las mujeres (por ejemplo, revocar sus protecciones laborales, que era lo único que garantizaba una igualdad de salario, una protección del permiso de maternidad y una protección en casos de acoso sexual en lugares de trabajo). También firmó un proyecto de ley para retener fondos federales a todas las organizaciones que prestan servicios de aborto.

         Ya sabemos que las mujeres no sólo son las únicas víctimas de esta administración, pues se ha impedido la entrada de personas refugiadas a Estados Unidos. Durante alrededor de 120 días unas 47.000 personas refugiadas quedaron abandonadas en situaciones de extrema vulnerabilidad, mayoritariamente se quería prohibir la entrada de personas procedentes de países de mayoría musulmana, entre ellos, Irán, Libia, Siria, Somalia, Sudán y Yemen. Esta medida fue posteriormente revisada por el presidente Trump y finalmente también incluyó a personas procedentes de Chad, Corea del Norte y Venezuela. Con la aplicación de esta prohibición desde hace 10 meses, se han destrozado familias y el turismo se ha visto afectado.

          Hay que decir que es totalmente cruel y absurdo prohibir la entrada de todos los ciudadanos de estos países, esto no puede verse como algo normal y menos en el momento que vivimos a nivel mundial cuando nos enfrentamos a la mayor crisis de refugiados desde la segunda Guerra Mundial. Otra de sus víctimas son los pueblos indígenas: Trump ha dado permiso para que un oleoducto perfore bajo el lecho del río Misuri, amenazando la fuente de agua de los sioux de Standing Rock y otras tribus río abajo.

         Esta administración está favoreciendo los crímenes de odio y acoso contra los estadounidenses musulmanes, que han sufrido el doble de ataques contra las mezquitas durante los tres primeros meses del 2017, y respalda a líderes que cometen abusos contra los Derechos Humanos, como el presidente egipcio Al Sisi, quien está ejercitando una gran represión contra la sociedad civil; o el presidente filipino Duterte, que realiza ejecuciones extrajudiciales de traficantes y consumidores de droga. Un ejemplo importante sería también la venta que se permite desde Estados Unidos a Bahréin y Arabia Saudí, países que están interviniendo en el conflicto de Yemen. Aunque no es el único país que vende armas a países como Arabia Saudí, el pasado mes de septiembre el Gobierno Español rechazó vetar la venta de armas a países de estas características.

         Y también durante el pasado mes de septiembre tuvo lugar un encuentro entre los presidentes de Estados Unidos y España, encuentro en el que por supuesto se abordaron asuntos comerciales, de defensa y sobre inversiones, pero sin pronunciarse sobre temas como los recortes en derechos de personas migrantes y refugiadas, sobre el famoso muro entre México y Estados Unidos o que Estados Unidos sigue siendo uno de los países que aún no ha abolido la pena de muerte…

El paso de Trump no ha dejado indiferente a nadie: mujeres, musulmanes, indígenas, la comunidad internacional… en definitiva se ha producido un apoyo indirecto y directo a los abusos contra los Derechos Humanos y por lo tanto todas las medidas y prohibiciones de esta índole no deben mantenerse de ninguna manera.