Viernes, 15 de diciembre de 2017

España más allá de BelgiSpain

La semana pasada un periódico en papel de tirada nacional daba una información con el siguiente titular: “El Rey anima a proyectar la imagen actual de España en el exterior”. Así, sin más, con el daño que esto le puede causar a quien solo lee titulares. Habrá alguno al que se le hayan podido marcar para siempre las arrugas de la irónica sonrisa.

Un titular puede ser bueno, pero es obligado leer un poco más, ¡que no cuesta nada, hombre!, y en un caso como este nos daremos cuenta de que Su Majestad Don Felipe VI, un Rey correcto, continuaba diciendo que “nuestro país ha cubierto en las últimas décadas uno de los períodos más intensos de modernización, apertura e influencia en la escena internacional”. (A estas declaraciones no puede quitarles importancia que las hiciera en el marco de la conmemoración del V Centenario de la vuelta al mundo de Magallanes y Elcano).

Nos explicamos. A lo largo de la democracia yo no digo que algo de esto no haya ocurrido, pero este no es momento de presumir. Aunque como decía José Mota “si hay que ir, se va, pero ir pa na…”, porque, Señor, precisamente ahora, en la actualidad, con sinceridad creo que se van a reír de nosotros.

¿Qué ejemplo puede dar un país que tiene dos millones y medio de camareros, casi tantos como políticos -Tarradellas dudaba de que España con 17 autonomías pudiera ser viable- con la chiripa de que han sido colocados bajo la advocación de la Virgen del Rocío?

¿Qué ejemplo puede dar un país en el que la boina de polución de las grandes ciudades no es por la gran industria, de la que carecemos, sino por los fogones de la hostelería y vehículos en mal estado? 

¿Qué ejemplo puede dar un país que tiene casi seis millones de trabajadores temporales, muchos con sueldos tan bajos, menos de 800 euros, que hasta el presidente de la Patronal, señor Rosell, y algunos empresarios, como Antonio Catalán, presidente de AC Hoteles, se han manifestado diciendo que con eso no se puede vivir?

¿Qué ejemplo puede dar un país al que, para no emprender contrarreformas urgentes -la laboral o la de las pensiones, p.ej.- sus políticos se están ocultando debajo de esa otra boina que es la del capricho de los independentistas catalanes?

¿Qué ejemplo puede dar un país cuyos ciudadanos tienen mucha fe en la lotería del día 22 y ninguna de que les toque el “reintegro” de lo evadido a paraísos fiscales?

Seguiríamos… pero no sé para qué, dado que hoy comienza la campaña electoral catalana y los políticos constitucionalistas están todos en Catalunya de pensamiento u obra. … Y lo último es el auto de obligado cumplimiento del juez Llarena, que deja en prisión sin fianza a los políticos independentistas Junqueras, Forn, Sánchez y Cuixart, y los que están en Bélgica, encabezados por el señor Puigdemont, siendo fugitivos, republicanos e independentistas, de vacaciones; la imagen no es la mejor para la Corona y para España.

Así está el patio. Esperemos mejores tiempos, Majestad. Hoy lo que realmente importa es que nos ha tocado un grupo de p.m. en el Mundial de Rusia. (“Asequible, tú; el peor, Portugal, pero trincas a Ronaldo y se acabó”). Esto sí es para vender España de verdad, y no sólo vender banderas, sino con proyección, como pide Su Majestad.

También tenemos otras figuras del deporte más o menos presentables, como el caso del pequeño de los Marichalar, que debe de estar ya mareado de dar tantas vueltas al mundo con su moto acuática e ignoro si le habrán dado alguna copa. Ahora que está en lucha activa contra el independentismo causa parecida credibilidad que si la hiciera el señor Pocholo, pero con menos gracia.

Y a propósito del señor Martínez-Bordiú (Pocholo), no sé si en el extranjero se partirían de risa con unas presuntas declaraciones atribuidas a la hija de Franco refiriéndose al general: “mi padre era un poco machista”. ¡Qué exageración!

Solo nos queda decir, para proyectar el país de hoy, que mejor nos quedemos con el fútbol. Y si los políticos quedan ociosos a partir del día 21, al menos que se dediquen a componer un himno (a ver si logran el consenso) para que esté listo para el Mundial de Rusia del mes de junio.