Sábado, 18 de noviembre de 2017

La Universidad de Salamanca y los Derechos Humanos

A propósito de las próximas elecciones al rectorado, el Grupo Local salmantino de Amnistía Internacional, en el marco del convenio de colaboración firmado en abril de 2016, ha presentado a todas las candidaturas un documento de propuestas para desarrollar dicho convenio y ampliar la acción formativa y el compromiso de la Universidad con los Derechos Humanos.

Guillermo Castán Lanaspa.

Coordinador del Grupo Local de AI

          La formación en Derechos Humanos es unánimemente calificada como necesaria para los ciudadanos de las modernas sociedades democráticas y, por ello, desde diversos organismos internacionales se insiste en la oportunidad de introducirla en todos los niveles educativos, en las modalidades que resulten más pertinentes de acuerdo con los criterios de los profesionales y directivos. Precisamente para fomentar la formación en Derechos Humanos la USAL y Amnistía Internacional suscribieron un convenio el 26 de abril de 2016 en el que se recogen las grandes líneas de colaboración de ambas organizaciones para este propósito.

          El citado convenio enumera en sus diversos apartados una serie de actividades que se consideran adecuadas para el ámbito universitario, y precisamente para desarrollar y consolidar la presencia de los Derechos Humanos hemos hecho directamente a los candidatos a rector las siguientes propuestas:

          Actividades académicas: Desde hace varios años, miembros de AI Salamanca, con la titulación y capacitación adecuadas (graduados y doctores), participamos ya en este tipo de actividades; concretamente colaboramos en un máster, impartimos contenidos curriculares en algunas asignaturas a petición de sus profesores y tutelamos alumnado en prácticas de al menos seis titulaciones. En estos momentos la docencia y la investigación en materia tan relevante se desarrolla en alguna asignatura de Derecho y especialmente en el Seminario Internacional de Historia Contemporánea de los Derechos Humanos, que lleva tiempo desarrollando una encomiable labor en este terreno.

          Pues bien, en consonancia con lo que regula el convenio, PROPONEMOS  que la USAL fomente, cuando y como sea oportuno, la existencia de asignaturas obligatorias y optativas de Derechos Humanos, e igualmente que la colaboración de Amnistía Internacional en este campo de las actividades académicas curriculares se institucionalice y se sistematice, de modo que se asegure que la colaboración no dependa únicamente de la relación o del interés personal por estas cuestiones.

          Actividades de difusión y de formación extracurricular, en las que venimos colaborando desde hace tiempo, como organización de mesas redondas, debates, conferencias, programas de radio (Radio USAL) o difusión de información relevante sobre los Derechos Humanos en el mundo y también en España (pena de muerte, tortura, libertades fundamentales, derechos económicos y sociales, derechos de la mujer, violencia machista,  derechos de la infancia, protección de población civil en conflictos armados, refugiados y un largo etcétera). PROPONEMOS que este conjunto de actividades sea objeto de programación por parte de la USAL, tanto por los servicios Culturales como por los Decanatos, direcciones de Colegios Mayores etc., de modo que se garantice una oferta adecuada y proporcionada de estos contenidos.

          Fomento del activismo en el campo de los Derechos Humanos, el crecimiento y consolidación del Grupo Universitario de Amnistía Internacional en la USAL, la defensa conjunta de los DDHH, la difusión de campañas, la recogida de firmas o el apoyo al programa de Defensores, en la medida de las posibilidades en cada momento. PROPONEMOS que para facilitar estas actividades se establezca un canal único de comunicación que permita su realización en cualquier dependencia de la USAL, quizás en el rectorado o donde más oportuno parezca.

          Aparte de estas cuestiones, recogidas con el mismo o similar tenor en el convenio citado, desde el Grupo Local de AI Salamanca queremos proponer igualmente que se estudie la posibilidad de centralizar todas las múltiples iniciativas (que deberían surgir para el fomento de la formación y difusión en DDHH) en un organismo administrativo con capacidad de iniciativa, organización y coordinación, como pudiera ser una Cátedra de Derechos Humanos, cuyo estatuto podría ser parecido al que disponen en nuestras universidades las cátedras de Cine, de Teatro, de Estudios de Género etc. y que tan buena labor han realizado a lo largo de los años de su funcionamiento.

          Por último, teniendo en cuenta que en 1216-1217 se funda la Orden de los Dominicos, cuyo papel fue esencial en la defensa del derecho de gentes como precedente de los derechos humanos, y también en la Universidad de Salamanca, donde ejercieron la docencia destacados intelectuales de lo que se puede denominar Escuela de Salamanca, creemos que podría ser interesante estudiar la posibilidad de que, con ocasión del Octavo Centenario de la USAL, se proclame a nuestra Universidad como Defensora de los Derechos Humanos, recogiendo con ello el testigo que en el siglo XVI portaran los frailes-profesores desde nuestra ciudad y nuestra universidad, continuando su lucha en la defensa universal de los derechos humanos tanto en el plano intelectual y académico como en el más mundano del compromiso ético y cívico, que también ha caracterizado desde siempre a los principales de nuestros intelectuales y científicos.

          Esperamos que todas las candidaturas al rectorado de nuestra Universidad encuentren interesante y positiva algunas de las propuestas que aquí hacemos y las recojan en sus programas electorales y en los planes de trabajo que someterán a consideración de la comunidad universitaria el próximo día 20.