Sábado, 16 de diciembre de 2017
Las Arribes al día

Las monterías y ganchos sobre jabalí centran ya el interés de los aficionados

La Orden de Caza simplifica y reduce las cargas administrativas en materia de cacerías colectivas, de manera que su autorización en la provincia salmantina únicamente están sujetas a comunicación

Los aficionados al jabalí se disponen ya a participar en monterías y ganchos el próximo domingo / CORRAL

Después de una media veda para olvidar, el otro acontecimiento venatorio de septiembre será el inicio de la caza mayor. Las monterías y ganchos sobre el jabalí centrarán la atención de los cazadores salmantinos a partir del 24 de septiembre, fecha de apertura para una especie que parece imparable en nuestros campos, hasta el punto de que los agricultores de la Sierra y Las Arribes vuelven a mostrar su enfado por los daños ocasionados a los viñedos y la escasez de medidas reales por parte de la Administración autonómica.

Es cierto que se han mejorado las condiciones para la celebración de cacerías colectivas, aunque el control de las poblaciones de jabalí solo es efectivo mediante una mayor presión cinegética, es decir, la autorización de un mayor número de cacerías por superficie sin necesidad de autorizaciones expresas por daños, porque el campo no tiene puertas y los jabalíes no saben de los límites de los cotos de caza.

La Orden de Caza simplifica y reduce las cargas administrativas en materia de cacerías colectivas, de manera que solo requerirán autorización del servicio territorial de medio ambiente aquellas monterías o batidas/ganchos que se desarrollen en cotos incluidos total o parcialmente en el ámbito de aplicación del Decreto 108/1990, de 21 de junio, por el que se aprueba el plan de recuperación del oso pardo, o bien aquellas cacerías en las que se solicite la caza del lobo. En estos dos supuestos, para que la cacería se considere autorizada, deberá mediar resolución expresa del servicio territorial. El resto de cacerías se someten al régimen de comunicación, es decir, siempre que el interesado presente en registro la documentación requerida con una antelación mínima de diez días, el ciudadano quedaría autorizado sin necesidad de recibir autorización expresa.

Se mantiene igualmente la posibilidad de que en las cacerías colectivas el organizador pueda colocar los puestos en zonas de seguridad, tales como caminos de uso público no asfaltados, vías pecuarias y cauces o márgenes de ríos de menos de tres metros de anchura. En estos casos, el solicitante debe hacerlo constar en la documentación remitida a la Administración, debiendo cumplir con el requisito de señalización adecuada, advirtiendo sobre la realización de la montería, gancho o batida.

Caza de corzo hasta el 15 de octubre

Por otro lado, el periodo para la caza del corzo comenzó el pasado 1 de septiembre para ambos sexos, finalizando el 15 de octubre. Además, desde el 1 de enero hasta el domingo, 25 de febrero de 2018 se podrán abatir sólo hembras. Y desde el 1 de abril de 2018 hasta la entrada en vigor de la ulterior orden anual de caza, ambos sexos.