Martes, 26 de septiembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Esfuerzo extremo para lograr finalizar un Campeonato del Mundo Farinato que deja mella

CIUDAD RODRIGO | El ganador de la versión de 20 kilómetros empleó 2h.39’ y el de la versión de 42 kilómetros, unas 6 horas y cuarto

Por segundo año consecutivo, Ciudad Rodrigo vivió en la mañana del tercer sábado del mes de julio el durísimo espectáculo de las carreras de obstáculos con un recorrido sólo apto para muy valientes, que llegaron a la ciudad desde diversos rincones de España y del extranjero (hubo una notable representación portuguesa).

Frente a la única prueba de la cita matinal del año pasado, un maratón de 42 kilómetros llenos de obstáculos, este año hubo la opción de hacer una versión ‘corta’, de 20 kilómetros, dando una única vuelta al recorrido preparado, que era totalmente diferente al del año pasado.

Como ya hemos explicado en los últimos días, la prueba de la mañana del sábado tuvo su salida y llegada en el segundo parking de La Concha. Como primer ‘obstáculo’, los algo más de 200 participantes -cerca de 60 en la modalidad más larga y unos 150 en la ‘corta’-, tuvieron que introducirse en las aguas del Águeda, que en ese momento (las 7.07 horas para los de 20 kilómetros y las 7.18 horas para los de 42) estaban relativamente frías, en correspondencia con el viento que soplaba fuera del agua.

Eso sí, estas condiciones se mantuvieron durante poco tiempo, empezando a calentar con intensidad el sol al poco de amanecer, lo que aumentó la dureza ya de por sí extrema de la prueba, que se ha recrudecido respecto al año anterior, con obstáculos más complicados, especialmente en la zona de Sanjuanejo, a donde se dirigieron los participantes tras recorrer la Alameda Vieja y cruzar por segunda vez las aguas del Águeda.

Una vez completadas las pruebas de la zona de Sanjuanejo, fue turno para ir regresando, en un larguísimo goteo de corredores, que tuvieron que cruzar una vez más el Águeda a pie (o a nado) en la zona de las Barcas antes de montarse allí mismo en piragua para hacer un pequeño recorrido. Tras dejarla aparcada, recorrieron de nuevo la Alameda Vieja, para cruzar otra vez el Águeda, en este caso a través de unas cuerdas. Tras varios obstáculos por la zona del río, los participantes se dirigieron al recinto amurallado por las inmediaciones de las Tenerías.

Por el foso, contrafoso y el glacis (donde se sintió especialmente el calor) tuvieron que pasar varios obstáculos antes de acceder a la muralla -donde había dos pirámides-, de la que bajaron por la Puerta del Sol, para descender al foso, por el que siguieron hasta la Cuesta de San Pelayo, donde enlazaron con la Cuesta de las Emes para llegar a la Puerta de Santiago, que descendieron por el camino más complicado.

Una vez llegaron al Puente Mayor, los participantes se introdujeron por última vez en el río para afrontar los 5 últimos obstáculos –a cual más complicado- situados entre el Puente Mayor y el segundo parking de La Concha, donde estaba colocada la meta.

El primer participante en completar la prueba fue Israel Ferrero Álvarez, que empleó 2h.39’14”, casi dos minutos por delante del segundo clasificado, Omar Eduardo Ruda Orozco, quién le sacó medio minuto al tercer clasificado, Silva Silva. En lo que se refiere a las féminas, la primera en entrar en meta fue Zuriñe Rodríguez Sánchez -quién hacía su debut en carreras de obstáculos- con un tiempo de 3h.16’13” (que le valió la 17ª plaza absoluta).

La segunda mujer, en el puesto 20º absoluto fue Paula Esteiro Ramos (a cinco minutos de la ganadora); y la tercera, en el 24º puesto general, Lorena González Mira (a 8 minutos de la vencedora), quién tuvo que ser llevada al podio en brazos después de sufrir problemas en un tobillo, porque como se recalcó en ese momento de la entrega de premios, la carrera había hecho “mella”.

Tras esos primeros clasificados, se inició un largo reguero de corredores por la línea de meta, entremezclándose los que finalizaban la prueba de 20 kilómetros y los que completaban la primera vuelta del recorrido de 42 kilómetros. El primer corredor en concluir el maratón de obstáculos, José Manuel González, que lo hizo en unas 6 horas y cuarto -una hora más que el ganador de la carrera del año pasado-, llegó en ‘malas condiciones’ a la meta, todo lo contrario al 2º clasificado, que entró un cuarto de hora después.

Estos corredores afrontaron unos 100 obstáculos en total, vigilados por voluntarios, entre ellos numerosos participantes de la cita nocturna de 7 kilómetros (que de este modo obtuvieron un descuento en el precio), que comenzará a las 22.00 horas.

Los últimos participantes en la prueba de 42 kilómetros en alcanzar la línea de meta lo hicieron en torno a las 18.30 horas, tras algo más de 11 horas de competición.