Martes, 24 de octubre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Manuel Diosleguarde planta otra encina en La Maestranza

Del futuro torero, en sus actuaciones siempre se espera lo máximo, porque la raza y la torería que atesora han quedado demostradas en las plazas de los pueblos, y no iba a ser menos en el templo del toreo por excelencia
Manuel Diosleguarde en la Real Maestranza de villa

Se celebra el certamen de novilleros sin caballos de la Real Maestranza de Caballería desde hace tres décadas sin que hasta la fecha haya propulsado con fuerza la carrera de ninguno de los participantes. No nos engañemos; es mas atractiva la oportunidad de torear sobre el ocre albero sevillano que lo que supone en realidad para el futuro de los 18 becerristas inscritos en el concurso, y que a priori, son la creme de la creme del panorama nacional.

 Con un tercio de aforo cubierto, aproximadamente cuatro mil personas, en una tarde noche ventosa y más fresca de lo habitual habida cuenta de la fecha y la latitud, se ha celebrado la primera prueba con la ganadería de La Quinta como protagonista. Puro encaste Santa Coloma, línea Buendía, se esperaba un poco más de los novillos cárdenos. Seria y en tipo en cuanto a su presentación, excepto un primero de buen tranco, fijo y humillado en sus embestidas que fue aplaudido en el arrastre y un cuarto encastado y con poder, el resto han tenido el defecto de acabarse pronto.

El nivel  de los participantes ha ido aumentando a medida que transcurría el festejo. Es decir a menor edad mayor solvencia y calidad artística. Tanto el cordobés José A. Alcalde “El Rubio” como el alumno de la escuela taurina de Sevilla-Amate José Manuel Vera, ambos sobrepasando con creces la veintena de años, han dejado claro por qué  aún no han debutado con caballos . Habrán tenido días mejores. Al galo Carlos Olsina de la escuela taurina de Beziers le hemos visto en el típico concepto de la escuela francesa, es decir pulcro, firme y vertical pero con esa frialdad que no acaba de calar al tendido, mata de una estocada recibiendo y se apunta la primera ovación de la tarde.  Francisco de Manuel (Escuela taurina de Colmenar Viejo) corta una oreja en base a su temple toreando de capa, el empaque y el gusto rebuscado en el remate de las series que maquillan  una faena con altibajos. Torero de buen corte sin duda. Cierra el festejo el Mexicano Juan Pedro Llaguno que anda fácil y airoso con el capote pero que no puede mas que dejar pinceladas de su toreo barroco ante la falta de empuje del novillo de la Quinta.

Manuel Diosleguarde es punto y aparte. De sus actuaciones siempre se espera lo máximo porque la raza y la torería que atesora han quedado demostradas en las plazas de los pueblos, y no iba a ser menos en el templo del toreo por excelencia. Empieza nerviosillo con el capote y no le acaba de coger el aire a un bravo y encastado novillo que a pesar de dos enormes porrazos, uno contra las tablas de salida y otro en una vuelta de campana al echar la cara abajo en los primeros cites, se viene arriba. Ya con la muleta le marca los límites al novillo al empezar con la pierna de salida flexionada obligándole por abajo. Conecta de inmediato con el respetable y arranca la banda de música y los primeros bieeeeeeen. Dos tandas poderosas, no del todo limpias, por el pitón derecho abrochadas dignamente con sendos pases de pecho. Es la hora de la verdad de jugárselo al todo o nada. Con la zurda se deja enganchar en un par de ocasiones y a partir de ese momento el nivel va subiendo imparable. Torea de nuevo en redondo y ahí es donde se convence y se abandona, el toreo fluye natural, un pase del desprecio mirando gallardamente al público que rompe de verdad. La faena está hecha, medida y bien estructurada, el novillo pide la muerte de una manera clara y contundente. Espadazo en todo lo alto y el animal cae rodado. Petición de dos orejas pero una presidenta orgullosa y con un par de pañuelos sólo enseña uno al alguacilillo. Es justo. La historia de esta plaza no admite  vacilaciones. Estamos donde estamos.  Es mejor una con fuerza que dos ramplonas. El nivel está marcado para todos los que vengan detrás pero puedo asegurar y aseguro que el muchacho estará el próximo día 27 del mes corriente en ese maravilloso escenario para deleite tanto  de los suyos como de una cascabelera, audaz  y astuta afición sevillana. 

Jesús Cid