Lunes, 21 de agosto de 2017

Denuncian el “caos total” en los sistemas informáticos sanitarios

Podemos señala que se ha incorporado una nueva versión del programa, ‘ Jimena IV’, que se suma a ‘Gacela’ y ‘Mediora’

El sistema informático sanitario funciona mal desde hace varios días o no funciona

Podemos denuncia el caos del sistema informático sanitario. Este mes de julio se ha realizado la incorporación de una nueva versión del  programa informático ‘Jimena IV’ en la red sanitaria, con el objetivo de que la Historia Clínica electrónica sea compartida por todos los sanitarios de la Comunidad, es decir, que los servicios especializados hospitalarios y los equipos de atención primaria puedan incorporar y acceder a datos de los pacientes con el fin de mejorar la calidad asistencial y especialmente la seguridad en la atención clínica, asegura Pilar Moreno, miembro del Consejo Ciudadano Municipal de Salamanca.

Explica que Castilla y León cuenta con tres modelos informáticos para la gestión de la historia clínica informatizada: ‘Gacela’, para enfermería hospitalaria; ‘Medora’, para equipos de Atención Primaria; y ‘Jimena’, para los servicios hospitalarios. “Desafortunadamente, desde hace 5 días, el sistema funciona mal en el mejor de los casos, o no funciona en la mayoría de las situaciones, llevando a la desesperación a los facultativos”. Hoy un médico al terminar su guardia afirmaba:  “Se tarda más en hacer el informe a través del programa que en ver al paciente”.

Por ello, desde Podemos Salamanca “queremos denunciar la incompetencia de esta Consejería, que lleva más de 20 años sin ser capaz de poner en marcha un sistema informático ágil y útil de historia clínica, y que refleja el desprecio a los pacientes y  profesionales,  que ven cómo el tiempo que debería dedicar a la asistencia se pierde entre problemas informáticos, duplicándose  visitas por la imposibilidad de acceder a los datos de los pacientes o a realizar tareas tan necesarias como emitir una receta”.

Para Pilar Moreno, “llevamos años denunciando el mal funcionamiento del sistema informático, y cada vez que se anuncia una mejora en el mismo los sanitarios temblamos, porque sabemos que durante las semanas siguientes los problemas se multiplicarán y ello, además de la pérdida de tiempo y el retraso en la atención, conlleva un riesgo de disminución en la calidad y seguridad asistencial”.