Sábado, 27 de mayo de 2017
Las Arribes al día

San Felices rememora 165 años de su victoria sobre el régimen feudal

SAN FELICES DE LOS GALLEGOS | Como hace algo más de siglo y medio, los festejos taurinos centraron el día grande de las fiestas con varios encierros, capea y desencierros

El alcalde de Ahigal de los Aceiteros, Óscar Sánchez, portando la Real Sentencia junto a Chabela de la Torre

Como cada año desde 1852, los vecinos de San Felices de los Gallegos rememoraron su victoria sobre el régimen feudal al que habían estado sometidos durante casi cuatro siglos. La Real Sentencia les liberaba de pagar a la Casa de Alba un noveno de sus frutos, lo que fue celebrado con tres días de fiesta, con verbenas y festejos taurinos como principales actos.

Y así, 165 años después, los vecinos de San Felices cierran su plaza con carros para celebrar estas fiestas de carácter exclusivamente laico, organizan encierros, capeas y desencierros, además de verbenas, para mantener la tradición y hacer honor a sus antepasados, toda una tradición que en el año 2005, siendo alcaldesa María Soledad de Tapia Rivero, alcanzaba la declaración de Fiestas de Interés Turístico Regional.

De la tradición del Noveno entre los vecinos de San Felices se sorprendía gratamente la vicepresidenta segunda de la Diputación, Chabela de la Torre, que en esta ocasión fue la encargada de dar lectura a la Real Sentencia de 1852, un privilegio que habitualmente recae en los alcaldes de San Felices de los Gallegos, Ahigal de los Aceiteros y Puerto Seguro, y que se turnan cada año para protagonizar este acto.

Desarrollo de la jornada

Pasadas las once de la mañana y con el sol queriéndose hacer un hueco entre oscuros nubarrones, miles de personas llenaban las calles y plaza de San Felices a la espera del segundo y último encierro a caballo de las fiestas, en esta ocasión con

En este último encierro a caballo se corrieron novillos de José Tomás García ‘Joseto’, que llegaron al coso sanfeliceño sin incidencias. Posteriormente tendría lugar la misa y la lectura de la Real Sentencia de 1852, para continuar por la tarde con una clase práctica y la actuación del novillero Alejandro Mora, que lidiaría un novillo de la ganadería de José Tomás García ‘Joseto’. A continuación tendría lugar la capea y seguidamente el desencierro de las reses, festejo este que pondrá punto final a las celebraciones.