Martes, 26 de septiembre de 2017
Las Arribes al día

“La legalidad de la mina no nos compete a nosotros, compete a las instituciones públicas de la Junta de Castilla y León”

VITIGUDINO | El alcalde explica en la sesión ordinaria del pleno el convenio con la empresa Berkeley para reforestar la dehesa y lo desvincula de la actuación que deberá realizarse en la zona de la mina

El alcalde aseguró no haberse definido sobre la mina de uranio y pidió respeto para aquellos que están a favor

El convenio establecido entre el Ayuntamiento de Vitigudino con la empresa minera Berkeley para reforestar parte de la dehesa de Vitigudino, centró parte del pleno celebrado ayer jueves en esta localidad, sesión ordinaria que tenía como público a los alcaldes de Cipérez, y varios de la Mancomunidad del Yeltes, (Villavieja, Yecla de Yeltes, Moronta y Bogajo), además de una veintena de vecinos de municipios del entorno de Retortillo, municipio donde está prevista la explotación minera para la extracción de uranio, y miembros de la plataforma Stop Uranio. Durante el desarrollo de la sesión el comportamiento del público fue del todo correcto.

Este convenio de colaboración establece la reforestación de 50 hectáreas de la dehesa vitigudinense con la plantación de 5.000 encinas, un acuerdo ampliable en un principio a 50 hectáreas más y que supondrá la plantación de 10.000 encinas. Por la cesión de estas 50 hectáreas por un periodo de tres años, el Ayuntamiento recibirá a cambio 40.000 euros por la plantación y 15.000 euros más en concepto de uso por tres años en los que la empresa minera deberá realizar las labores de mantenimiento de la plantación.

Sobre esta decisión el Grupo de Ciudadanos había solicitado información, aunque ya estaba previsto en el capítulo de informes de Presidencia. Así, el alcalde socialista, Germán Vicente, argumentó el acuerdo al ceñirse a la reforestación de una parcela “sin que figure para nada la mina de uranio ni nadie hable de la mina de uranio. Es un acuerdo de reforestación de una parcela, no hay más”, y explicaba que “otra cosa es la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y el tratamiento posterior a la ejecución de unas obras, que exige una restauración medioambiental de la zona donde se han desarrollado las obras”, poniendo como ejemplo la restauración llevada a cabo en la mina de uranio de Saelices El Chico, también en la comarca de Ciudad Rodrigo.

Por ello, el alcalde “pidió que se distinguieran las dos actuaciones, una, la recuperación de la zona donde se lleva a cabo la obra y que exige la Junta y la DIA, y la otra cosa es que, además de eso, la empresa se ha comprometido a reforestar 100 hectáreas en el entorno de la mina como una mejora del medio ambiente” en contraprestación por el cambio exponencial del paisaje que supondrá la explotación minera hasta su restablecimiento una vez concluida la actividad. En este sentido, el regidor señaló que igual que ha sido Vitigudino podía haber sido otra localidad, “en este caso ha surgido Vitigudino porque estamos a 20 kilómetros de la mina, tenemos una dehesa en la que aparentemente parece que hacen falta encinas y, nada más, hasta ahí llega el tema. La legalidad de la mina no nos compete a nosotros, compete a las instituciones públicas de la Junta de Castilla y León, Consejo de Seguridad Nuclear, etc., no es una competencia nuestra”, argumentos insuficientes para el portavoz de Ciudadanos, Antolín Alonso, que en su opinión “es darle cobertura a la mina”, lo que levantó cierto murmullo en la sala”.

Esta afirmación fue negada por el acalde, y explicó que “primero, yo respeto a toda la gente y pueblos que estén en contra de la mina. Segundo, ellos también me tienen que respetar a mí, aunque no me he definido, y a todos los que puedan estar a favor de la mina por una serie de razones: por el desarrollo de la zona, creación de empleo…, respetar por lo menos, luego la razón la darán los juzgados y las instituciones públicas”. Para el alcalde de Vitigudino, “estamos mezclando el tema de la mina y la reforestación, y son dos cosas distintas”, para concluir asegurando las felicitaciones recibidas por uno de los alcaldes contrarios a la mina al entender que “me había adelantado a otros”.

Sobre lo explicado por Germán Vicente, cabe recordar el comunicado emitido por la empresa Berkeley en marzo pasado y en el que aseguraba que plantará en la comarca más de 30.000 encinas en un área de “alrededor de 100 hectáreas adicionales a las afectadas por la proyectada mina de uranio. No sólo se trata de un aumento de seis veces el número de árboles actualmente en la zona, sino que también se mejorará la diversidad del ecosistema y el valor ecológico del terreno". Los árboles que van a ser talados, 8.996 ejemplares en total, están "en su mayoría deteriorados debido a una plaga de hongos" y posteriormente serán replantados 37.732 de distintas especies, entre ellas más de 30.000 encinas.

Otros puntos de la sesión

También en informes de Alcaldía, el regidor informó de haberse resuelto favorablemente para el Ayuntamiento el contencioso interpuesto por una de las empresas que optaban al contrato de la residencia municipal de mayores y que recayó en Albaicín.

Tras dar cuenta de la liquidación del ejercicio 2016, se aprobó con el voto de calidad del alcalde las cifras de población a 1 de enero de 2017, y cuyo padrón asciende a 2.579 habitantes, lo que supone una pérdida de casi 60 personas al año. Para el alcalde “este es un tema que tendríamos que tomar más en serio, crear infraestructuras, empleo... Nos debe preocupar que en Villar de Peralonso para el próximo curso ya no haya escuela y en Cabeza de Caballo probablemente tampoco”, por lo que según alcalde, se trata de un problema que “no solo afecta a Vitigudino sino a toda la comarca”. La oposición votó en contra de la propuesta porque el punto no había sido dictaminado en Comisión informativa, aunque –según informó la secretaria– ese paso no sería necesario al tratarse de un dato explícito del padrón.

  • El pleno discurrió con total normalidad