Martes, 26 de septiembre de 2017
Las Arribes al día

La Alianza pide a la Junta que permita a los ganaderos ecológicos usar alimento natural no ecológico debido a la sequía

Medida de emergencia ante una situación catastrófica y de supervivencia motivada por las condiciones climáticas tan extremas de esta primavera

La falta de lluvias supondrá un mayor gasto para los ganaderos llegado el verano / CORRAL

La Alianza UPA-COAG solicita a la Junta de Castilla y León que inicie sin demora los trámites para que se permita a los ganaderos de la región acogerse a una de las cláusulas que recoge el reglamento de agricultura ecológica, y así puedan mantener al ganado ecológico con un porcentaje de alimentos no provenientes de fincas ecológicas como medida de emergencia ante la falta de pastos por la sequía.

Esta organización agraria lleva denunciando desde hace tiempo los efectos tan negativos que está acarreando la falta de precipitaciones, y, precisamente, uno de los sectores más perjudicados es el ecológico. Las repercusiones son especialmente delicadas en un sector como el de la ganadería, dado que en este tipo de explotaciones los animales se alimentan fundamentalmente de alimentos producidos en la propia explotación y con amplio uso de los pastos en el caso de los herbívoros.

Por eso, esta OPA considera urgente que se autorice el uso de alimentación convencional en aquellas cabañas ganaderas ecológicas de toda la comunidad autónoma puesto que en algunos casos el ganado ya ha consumido las reservas de forraje y granos ecológicos viendo reducidas así las posibilidades de alimento.

Tal y como se presenta la campaña, “trasladamos al Gobierno regional la petición para que desde la autoridad competente en la materia se permita a los ganaderos introducir un número de raciones de alimentos convencionales como piensos y productos y subproductos agrícolas que no contengan ni procedan de organismos modificados genéticamente”.

De igual modo, la Alianza UPA-COAG alerta sobre el peligro de que este año haya una insuficiente floración de plantas melíferas como consecuencia de la sequía, lo que repercutiría negativamente en la apicultura en general y en la ecológica en particular, con efectos muy negativos en cuanto a producción de miel y polen.

“Nuestra organización entiende que en situaciones extremas como las actuales la Administración regional debe tener una especial sensibilidad hacia un sector productivo tan importante como es el ecológico, que además cuenta con suficientes protocolos y controles de actuación a través de toma de muestras que velan por todas las garantías inherentes a este tipo de producción”.