Miércoles, 26 de julio de 2017
Ciudad Rodrigo al día

La Junta aprueba el cambio de nombre de Águeda del Caudillo tras 63 años de historia

ÁGUEDA | A partir de ahora, la pedanía mirobrigense se llama sólo ‘Águeda’ para cumplir la Ley de Memoria Histórica

La pedanía de Ciudad Rodrigo conocida durante los 63 años que lleva existiendo como Águeda del Caudillo pasa a denominarse a partir de ahora únicamente como Águeda, al aprobar la Junta de Castilla y León el cambio de nomenclatura solicitado por la Junta Vecinal en aras de cumplir la Ley de Memoria Histórica aprobada hace una década, en 2007, que determina la prohibición de “alusiones de exaltación, personal o colectiva de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura allí existentes”.

El proceso de cambio de nombre de Águeda comenzó en octubre de 2015, cuando el Pleno del Ayuntamiento mirobrigense aprobó una resolución que tenía como tema principal la retirada de la Medalla del Sitio de Ciudad Rodrigo concedida en su día a Francisco Franco, pero que también incluía otra serie de puntos relativos al cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica en la ciudad y sus agregados.

Respecto a Águeda, lo que se planteaba en aquella resolución era solicitar al alcalde pedáneo el inicio del expediente administrativo para proceder al cambio, ofreciendo el Consistorio “cuanta colaboración sea necesaria para tal fin”.

Tuvieron que pasar unos meses -y conocerse que un abogado estaba interponiendo denuncias contra los municipios que aún mantenían referencias franquistas en su nombre- para que en febrero de 2016 se reuniese la Junta Vecinal de Águeda para acordar solicitar al Consistorio mirobrigense ayuda para llevar a cabo el proceso administrativo de cambio de denominación del agregado, que es más complejo que la modificación del nombre de una calle, que puede aprobarlo directamente el Pleno del Ayuntamiento.

En este caso, el cambio de nombre de Águeda también pasó por el Pleno, por primera vez en marzo de 2016, iniciándose en ese momento un período de información pública de un mes en el que no se presentó ninguna alegación a la modificación de la nomenclatura. Como paso siguiente, se remitió la propuesta a la Diputación de Salamanca, que emitió informe favorable al respecto.

El asunto volvió al Pleno, que aprobó el cambio de nombre, tras lo cual se envió la propuesta a la Junta de Castilla y León, que como es preceptivo, solicitó informes a la Real Academia de la Historia y a la Universidad de Salamanca, que han determinado que la nueva nomenclatura propuesta es correcta y que no presenta inconvenientes, por ejemplo que “no coincide ni produce confusión con otras denominaciones ya existentes”.

Tras la emisión de estos informes, y con una demora mayor de lo prevista (en principio la Junta tenía un plazo para resolver de 6 meses), el organismo autonómico ha aprobado el cambio de denominación “de la Entidad Local Menor de Águeda del Caudillo por la de Águeda, afectando también el cambio de denominación al de la capitalidad de la Entidad Local Menor”.

El cambio de nombre es efectivo desde su anotación en los Registros de Entidades Locales de la Administración del Estado y de la Comunidad Autónoma, y desde su publicación en el Boletín Oficial del Estado y el Boletín Oficial de Castilla y León. En éste último, aparece publicado este lunes 20 de marzo. Hay que apuntar que aún existe un plazo para recurrir esta decisión, presentando un recurso de reposición ante la Junta o un recurso contencioso-administrativo en el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

El Ayuntamiento destaca el “cumplimiento de los deberes en materia de memoria”

Conocida la publicación en el Bocyl, el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo emitió una nota de prensa en la mañana del lunes en la que informaba de la resolución de la Junta, recordando que el cambio de nombre de Águeda se enmarca “en un conjunto de iniciativas puestas en marcha por el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo con el objetivo de dar cumplimiento a la llamada Ley de la Memoria Histórica”, después de que el propio Consistorio fuese condenado judicialmente “por la negativa al cumplimiento de la Ley mediante inactividad administrativa”.

En este sentido, se recuerda el cambio de nombre de las calles con referencias franquistas, la retirada de las pintadas alusivas a José Antonio Primo de Rivera que había en la Capilla de Cerralbo y en la Iglesia de San Pedro, o el homenaje que hubo el pasado verano a todos los represaliados por la guerra civil y el franquismo.

Para el Equipo de Gobierno, se trata de “cumplir los deberes en materia de memoria democrática, por la imperiosa necesidad de cerrar heridas y de mantenerse en unos umbrales y estándares democráticos avanzados, de estar siempre del lado de las víctimas y de mantener abierta una reflexión que permita conocer y recordar el pasado para construir un futuro mejor, siempre desde la perspectiva de la verdad, la justicia y la reparación”.