Sábado, 22 de julio de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Una excelente climatología propicia una multitudinaria Feria de Botijeros

CIUDAD RODRIGO | Cientos y cientos de personas disfrutaron de una mañana con la matanza al estilo tradicional de un cebón como eje

Ciudad Rodrigo vivió en la mañana del sábado (con algún epílogo por la tarde en forma de pasacalles) su primer gran evento festivo tras el Carnaval, la Feria de Botijeros, que no quiso ir a la zaga de las fiestas grandes de Miróbriga, y tuvo una climatología incluso mejor, con un radiante sol y unas temperaturas realmente veraniegas.

Ese buen tiempo hizo que la asistencia a las actividades de la Feria fuera multitudinaria, viéndose mucho público en la Plazuela desde primera hora de la mañana. A ello también ha contribuido que este fin de semana sea puente en algunas comunidades autónomas, especialmente -por lo que a Ciudad Rodrigo afecta- en Madrid.

De este modo, por la Plazuela del Buen Alcalde –epicentro de la Feria- se vieron a lo largo de la mañana numerosos turistas, como por ejemplo varias familias, alguna de ellas con niños pequeños que dieron incluso algún grito que otro en los momentos iniciales de la mañana, cuando los matarifes encargados de la matanza del cebón donado por Juan Manuel Criado le cortaron las orejas al animal.

Previamente a ello, el cebón fue aturdido dentro de un camión en la Plazuela del Conde, siendo pasado a una furgoneta de menor tamaño en la que fue llevado hasta la Plazuela del Buen Alcalde, donde se fueron desarrollando las distintas fases de la matanza: chamuscao y raspao, despiezao y descarnao, picao y adobao, y enfusao o llenao, todo ello a cargo de matarifes, las hermanas Olaya (Rosario, Pilar y Antonia) e integrantes de la Asociación El Botón Charro. Durante esas etapas, se le arrancó la lengua al cebón para ser analizada por la Unidad Veterinaria de la Junta de Castilla y León para comprobar que el animal estaba ‘sano’.

En los momentos iniciales de la mañana, integrantes de El Botón Charro se encargaron de repartir entre los presentes perronillas, mantecados y aguardiente de forma gratuita. Este reparto generó quejas en un grupo de turistas que parece que tenían ganas de ‘rapiñar’ más de lo que ya de por sí cogieron.

A media mañana, comenzó la actividad musical, en primer lugar con una exhibición de bailes de la Asociación El Roble Charro en la propia Plazuela. Tras un buen rato allí, este grupo se marchó a hacer un pasacalles, mientras en la Plazuela se ponían a bailar integrantes de El Botón Charro.

Al mismo tiempo que tenían lugar estos bailes, el Palacio de Montarco acogió una concurrida actuación de marionetas de guante y varilla a cargo de la compañía riojana Zurramacatillo, que arrancó numerosas risas entre los niños asistentes. A la conclusión del espectáculo, la misma compañía salió a la calle para hacer un pasacalles con dos duendes gigantes y una bicicleta musical hasta la Plaza Mayor, donde estuvieron un buen rato entreteniendo sobre todos a los más pequeños.

En la Plaza Mayor estuvieron instalados parte de los puestos de artesanía llegados a Ciudad Rodrigo con motivo de la Feria (el resto estuvo en la propia Plazuela del Buen Alcalde), entre los que llamó mucho la atención un artista que empleó sprays para ir creando asombrosas láminas a la velocidad del rayo.

En el tramo final de la mañana, tuvo lugar la habitual degustación de comida de la Feria de Botijeros, uno de los momentos en los que mejor se pudo comprobar la masiva asistencia al evento, al generarse una larguísima cola en busca, en primer lugar, de las patatas menéas, y en una segunda ronda, de varios productos cárnicos del cebón.

Como última actividad propiamente de la Feria, tuvo lugar el sorteo de dos lotes compuestos por un lomo y un jamón cada uno, procedentes del cebón protagonista de la mañana. Esos lotes recayeron en los números 0554 y 1582.