Martes, 17 de octubre de 2017

Acoso escolar, tolerancia cero

Desgranamos, de la mano de profesionales y asociaciones, la realidad cada vez más visible del bullying, acoso escolar que en algunos casos no cesa cuando la víctima llega a casa, porque los acosadores se valen del móvil, redes sociales o internet (ciberbullying) para hacer daño de forma fácil e incluso anónima.
La prevención del acoso escolar es cosa de todos

Acoso escolar: Situación de intimidación entre alumnos en la que la víctima sufre por parte de los agresores daños físicos y/o psicológicos, los cuales se caracterizan por la intencionalidad y reiteración en el tiempo.

El acoso escolar o bullying es una realidad que, según datos del Ministerio de Educación, afecta al 4% del alumnado. En Castilla y León, según el último informe de Convivencia Escolar, aproximadamente en uno de cada 10 centros se produce una situación de posible acoso o de acoso confirmado. Informe que señala que durante el pasado curso, 2015/2016, han aflorado un 80% más de casos de bullying al pasar de 32 a 56 casos confirmados (10 en Salamanca). Prevenir el acoso escolar es una labor de todos. “Hoy día salen más casos a la luz por las campañas de prevención y el trabajo que se realiza en las aulas, facilitando las vías de denuncia en los centros, pero queda mucho camino por recorrer porque el acoso se normaliza entre el alumnado”, explica Silvia Pastor, psicopedagoga de la Asociación REA (Asociación Castellano-Leonesa para la defensa de la Infancia y la Juventud). “Que exista una víctima es lo 'normal' y quién lo sufre siente que está solo, incluso se siente culpable por no saber o no poder defenderse y no sabe a quién acudir o tiene miedo de que la cosa empeore si lo cuenta”. Burlas, humillaciones, insultos... pueden dejar una severa huella física y emocional tanto en las víctimas como en sus padres. “Hay muchos chavales que están sufriendo en silencio una situación que está en la mano de todos cambiar”, añade Pastor.

La invisibilidad también acecha a las víctimas de acoso escolar. Un acoso que puede ser visible entre los iguales, pero invisible para los adultos, padres y profesores, ya que como explica el psicólogo Javier Barreiro Santamarta, “para los padres y educadores puede llegar a ser muy difícil saber si un niño está siendo víctima de acoso escolar, ya que en ocasiones el niño es demasiado pequeño para poder expresarse, o bien porque la situación de acoso es normalmente una situación muy vergonzosa para quién lo sufre”.

¿Qué señales pueden alertar a los padres?

“Si cambia algunas costumbres en casa como sus horarios de actividades, dejar de comer, apatía por sus juegos normales, enfados sin motivo con familiares cercanos, cambios considerables de carácter, síntomas depresivos como llanto o insomnio” y, por supuesto, como añade Barreiro, “señales que como padres podemos percibir en relación al colegio, como por ejemplo que no quiera ir por el camino habitual que lleva al colegio o instituto, que sin ninguna razón aparente no quiera ir a clase, dejar de hablar sistemáticamente del colegio, si pide o se plantea el cambio de colegio, que deje de andar con sus amigos de siempre, o que comience a suspender cuando ha sido un buen estudiante”.

Como educadores, apunta el psicólogo Barreiro, se pueden observar algunas conductas como “tendencia al aislamiento (no querer  al bajar al recreo, quedarse solo en la biblioteca), si en clase no participa cuando antes sí lo hacía, si cuando lo hace algunos alumnos se ríen o le interrumpen, si es objeto de burlas, si tiene cierto temor al salir de clase para ir a casa, si de pronto deja de participar en actividades grupales o extraescolares. Y, por supuesto, tanto padres como educadores tienen que estar alerta si se dan señales físicas”.

Ciberbullying, acoso 24 horas
 
El acoso escolar ya no solo es presencial (en los recreos, en el camino de vuelta a casa desde el colegio, en lugares sin supervisión de adultos...), en muchas ocasiones ni siquiera cesa cuando el niño o adolescente llega a casa. Las nuevas tecnologías son ahora otro medio más de que se valen los acosadores para hacer daño de forma fácil e incluso anónima. Mensajes insultantes a través del correo electrónico, del móvil o del Whatsapp, difamaciones en las redes sociales, robo de contraseñas del correo... es el ciberacoso o ciberbullyng. “El ciberbullying invade tu vida completamente, la víctima sufre agresiones en cualquier momento y lugar, las 24 horas del día puede recibir mensajes amenazadores, se comparten imágenes suyas que han sido editadas para hacerle daño, se crean grupos en whatsapp o páginas en facebook para dejarle en ridículo y que personas desconocidas se unan al escarnio”. “El ciberbullying”, subraya la psicopedoga Silvia Pastor, “empeora aún más una situación de acoso porque la víctima ya no está segura en ninguna parte”.

El móvil es la herramienta más utilizada por los acosadores, máxime si tenemos en cuenta el acceso a edades cada vez más tempranas (según datos del INE, el 72% de los niños de 12 años, y el 50% de niños de 11 años, tienen teléfono móvil. Las cifras, detrás de las que hay ninos con rostro y nombre, apuntan a que uno de cada 4 casos de acoso escolar se produce a través de las nuevas tecnologías, según el 'Estudio sobre ciberbullying según los afectados' de la Fundación Mutua Madrileña y la Fundación ANAR presentado el pasado septiembre.

Bullying: ¿Y si tu hijo es el acosador?

Prevenir y detectar las situaciones de acoso pasa por hacer visibles a las víctimas y a los acosadores, porque en el acoso “participan tanto la víctima como el agresor y los observadores que habitualmente son los propios compañeros de clase”. Para los padres de la víctima la situacion no es fácil; tampoco para aquellos padres que tienen que aceptar que su hijo es el acosador.

¿Qué lleva a un niño a ser un potencial acosador? Uno de los factores fundamentales, tal y como explica el psicólogo Javier Barreiro, “es la propia educación recibida en casa, la falta de cariño y de protección familiar, o incluso un exceso de la misma, pueden llevar a que un niño muestre falta de gestión emocional y falta de control utilizando el maltrato como forma de regulación”. “Si han existido situaciones o experiencias en las que el niño ha vivido maltrato o violencia puede ser otro de los factores determinantes. La imagen dentro del grupo de amigos, para mostrar una posición determinada, utilizando el acoso verbal o físico como modo de destacar entre los demás. El haber sido él mismo acosado anteriormente puede hacer que un niño se convierta en un futuro maltratador”. “La presión por no ser él el acosado, “si yo acoso, a mí no me lo van a hacer”, subraya Barreiro.

Cómo ayudar a tu hijo si sufre bullying

La implicación de los padres, del centro y de los compañeros de clase es fundamental para prevenir, detectar y actuar frente a la situación de acoso escolar. “Lo primero mostrar cariño y proporcionar confianza y seguridad a nuestro hijo, no atosigarle con preguntas, sino propiciar un ambiente donde pueda expresarse con confianza”, explica el psicólogo Javier Barreiro.

Una vez que el acoso es evidente, “hay que mostrarle total apoyo y comprensión y ayudarle a que recupere la autoestima, valorando y potenciando sus capacidades y habilidades personales y también es importante animarle a que continue realizando sus actividades normales, como clases particulares, deportes extraescolares etc... Poner al niño en manos de expertos para que pueda aprender habilidades sociales, asertivas, resolución de comflictos y recibir ayuda para fortalecer su autoestima”. Y, por supuesto, ponerse en contacto con el centro educativo, “ya que es clave en la identificación y en la búsqueda de soluciones”. “Desde el mismo centro se debe poner una especial atención sobre la situación y se debe activar un protocolo de actuación”.

María Tameme / Directora de Edukas Centro Psicosocial

“La responsabilidad familiar es la misma en el caso de la víctima y del acosador”

¿La educación es la herramienta principal para luchar contra el acoso escolar? Para dar respuesta a esta pregunta contamos con la opinión profesional de María Tamame, directora de Edukas Centro Psicosocial. “Sí, todo depende de la educación, pero de una manera reinventada. Es decir, el nivel de brutalidad en las maneras de maltratar a un compañero o a una compañera no creo que hayan cambiado, sino que los valores sociales y familiares se han perdido”. Desde Edukas“trabajamos con la familia íntegramente para poder prevenir o solucionar problemas de conflictos, tanto de víctimas como de acosadores. Hay que trabajar la impulsividad, la agresividad, los roles y un sinfín de aspectos más que están en decadencia en nuestra sociedad”.

Así, añade, “dentro de una misma sociedad tenemos que trabajar de distinta manera las zonas rurales y la ciudad, no son usuarios iguales, las familias no son iguales y esto es algo a tener en cuenta en los procesos de prevención, cosa que actualmente se esta pasando por alto”. “La mejor manera es crear conciencia de solución y prevención, es decir, cuando se suspende una asignatura ese adolescente o niño necesita una clase de apoyo, cuando el fracaso escolar es extraordinariamente llamativo, el menor de los problemas es el académico”.

La responsabilidad parental y familiar, como explica María Tamame, es la misma en el caso de la víctima y del acosador, “esa familia también necesita un refuerzo social para superar y afrontar la situación”.

Asociación Salmantina contra el Bullying y el Cyberbullying

Este mes de febrero se presenta la nueva asociación de lucha contra el acoso escolar. Prestará ayuda y asesoramiento a las víctimas de acoso escolar, tanto a los niños como a sus familias y docentes. Una asociación sin ánimo de lucro que nace de la implicación de un grupo de madres y educadoras sociales ante una realidad a la que no es posible dar la espalda. La sede se ubica en la calle Ramón y Cajal, 5.

Teléfono contra el acoso escolar: 900 018 018

Telegram 600 909 073 para personas con discapacidad auditiva y skype acosoescolar para personas con discapacidad