Miércoles, 18 de julio de 2018

El Despacho de Abogados Castaño Hernández galardonado con el Premio Nacional de Ley 2017

La gala será en el Hotel Westin Palace de Madrid el próximo 17 de febrero en la que el despacho representará a la provincia de Salamanca al ser distinguido por su trayectoria profesional en pos de la Justicia

Los abogados Javier Castaño y Amelia Hernández

Por segundo año consecutivo, el hotel The Westin Palace de Madrid será sede de la II Gala Nacional de ‪Premios de Ley 2017 donde se entregarán el próximo 17 de febrero, las distinciones a bufetes de abogados afincados en distintas provincias del territorio español.

 Uno de esos premios corresponde al Despacho de Abogados Castaño Hernández con sede en Salamanca. El letrado Javier Castaño Casanueva fundó en 1974 el bufete con el que inició su andadura en el libre ejercicio del Derecho como abogado en Salamanca lo que simultaneaba con el trabajo que desempeñó entre 1974 y 1978 como registrador sustituto en el Registro de la Propiedad de Fuentesaúco (Zamora). En 1978 fue nombrado letrado de la Cámara de la Propiedad Urbana de Salamanca, cargo que desempeñó durante 15 años, continuando después con el libre ejercicio de la abogacía.

Por su parte, la abogada Amelia Hernández Santos se inició haciendo prácticas en la Cámara de la Propiedad Urbana de Salamanca donde estuvo cuatro años. En la actualidad lleva 25 años de destacada trayectoria por lo que recibió la insignia de plata por el Ilustre Colegio de Abogados de Salamanca.

Los letrados Javier Castaño y Amelia Hernández trabajan en todo el territorio español, especialmente en ciudades como Vitoria, Marbella, Madrid y sus alrededores, distintas provincias de Castilla y León, Tarragona y Murcia.

Los Premios Nacionales de Ley, otorgados por la empresa editora El Suplemento, son un merecido reconocimiento a la destacada labor que desde el ámbito de la Abogacía llevan adelante los profesionales que la ejercen a diario, sin detenerse antes las adversidades que muchas veces su tarea diaria presenta haciendo propias las palabras del jurista Earl Warren: “Es el espíritu y no la forma de la ley lo que mantiene viva a la Justicia”.