Sábado, 23 de septiembre de 2017

Solidaridad de ida y vuelta

Cuando un proyecto de desarrollo y solidaridad se puede tocar y contrastar hay garantía de alcanzar la plena eficacia en la consecución de sus objetivos. Es el caso del proyecto “Llenando escuelas” (anteriormente de “Infractores a misioneros”) que impulsa la Casa Escuela Santiago Uno (del grupo de los Escolapios Betania), que cada año en verano arriesga mucho en recursos humanos y técnicos para bajar al sur de Marruecos con el horizonte de hacer escuelas y, lo más importante, dotarlas de vida. Pues ahora Salamanca tiene el privilegio de ver a los niños y jóvenes marroquíes beneficiarios de ese proyecto socio educativo en sus calles e instituciones.

[fsg_gallery id="160"]El reconocimiento de la sociedad salmantina hacia este proyecto se tradujo este miércoles en la recepción oficial del Ayuntamiento, institución que ha agradecido a los directivos de la casa escuela Santiago Uno el esfuerzo por llevar la educación y la protección de los derechos de menores a los lugares más recónditos del país vecino, siempre también con el alumnado del propio centro de Salamanca, compuesto por chicos/as procedentes de ambientes desestructurados, un factor determinante a la hora de valorar la importancia de esta iniciativa. En el acto de recepción en el Consistorio de Salamanca, la concejala de Servicios Sociales (Familia e Igualdad de Oportunidades), Cristina Klimowitz, y el director de Santiago Uno, Jesús Garrote, arroparon a los chavales, que expusieron en un emotivo encuentro sus experiencias en el campo de trabajo a lo largo de estos veranos.

Con el respaldo del INJUVE

La visita de estos jóvenes marroquíes residentes en zonas rurales del sur de Marruecos se enmarca asimismo en un proyecto de intercambio bilateral financiado por el INJUVE dentro del Programa de Acción comunitario “La juventud en acción”. Tras la recepción en el Consistorio salmantino, justo en la víspera de su regreso a Marruecos, los chavales disfrutaron de las actuaciones del grupo de Circo de Santiago Uno en la Plaza del Liceo. Esta visita devuelve la acción del medio centenar de alumnos y educadores de la Escuela Santiago Uno de Salamanca que trabajó durante los meses de julio y agosto en el sur de Marruecos construyendo y recuperando centros escolares.

OBJETIVOS DEL PROYECTO “LLENANDO ESCUELAS”

1. Reproducir la alternativa ecosocial, educativa, terapéutica y laboral que ofrecen niños y jóvenes de protección e infractores aquí en España. Muchos son inmigrantes de varios países, entre ellos Marruecos, cuya finalidad es que se necesiten menos pateras y que algunos puedan regresar bien formados para ayudar a un cambio de mejora de vida de las familias de las tribus de allí.2. Recuperar escuelas centrales, para la formación profesional y la mejora educativa y sanitaria de niños y niñas, incluida alguna para hijos de nómadas bereberes.3. Formar educadores tanto aquí en España como allí en el propio país.4. Crear casas de acogida asociadas a las escuelas para los niños más necesitados y avanzando en protección a la infancia, para ser una referente en ese país dada nuestra experiencia, además colaborar con orfanatos que nos han pedido ayuda como el de Tan Tan.5. Apoyar a cooperativas y crear nuevas empresas de inserción, para apicultura, huertos, hacer haimas, cocina tradicional, etc., la mayoría para mujeres.6. Establecer ayudas para familias especialmente pobres mejorando sus casas haciendo un tejado nuevo o según indiquen las circunstancias.7. Instaurar nuestra “Escuela de Circo” para poder globalizar y aprovechar sus habilidades en positivo y poder conseguir recursos para que viajen los niños.8. Organizar una escuela deportiva.los ojos de la solidaridad

HISTORIAL DEL PROYECTO

El Proyecto “Llenando escuelas en el Sur de Marruecos” surge de forma natural pues llevamos conviviendo y compartiendo experiencias desde hace más de diez años con chicos/as inmigrantes de diferentes países y nacionalidades. Aquí, en la Casa-Escuela Santiago Uno, entre otras cosas, se han alfabetizado en lengua castellana, han recibido una formación profesional y algunos/as han podido regularizar su situación legal. Como dato significativo, señalar que un veinte por ciento de nuestro Equipo Educativo y otros/as trabajadores/as relacionados/as con la Casa, son inmigrantes, y que hasta la actualidad se han formalizado cuatro contratos con jóvenes del sur de Marruecos. Desde el marco de este proyecto, se busca que los/las chicos/as compren en los zocos, que cocinen, que aprendan a echar cemento, que se vean capacitados/as para curar heridas, que lleguen a entender su propia historia y que puedan animar con alegría los tiempos de ocio. Los directivos de Santiago Uno aseguran que "se pretende asimismo construir una persona íntegra y afirmamos que, haciendo estas cosas asequibles y vitales, podrá gozar de una autoestima más equilibrada al poder valorar su utilidad para/con otras personas y consigo misma, además ampliará su concepción del mundo apreciando su bienestar por nacer en el continente que ha nacido: al modificar la perspectiva sobre el mapa, el universo se hace más interesante y nuestros problemas más pequeños". Siguiendo la idea de promoción del empleo y desarrollo, tanto social como económico, se trata de involucrar a algún/a empresario/a externo/a a la Casa con la pretensión de asegurar inversiones que puedan facilitarlo y, además durante los meses en los que se desarrolla el proyecto, se contratan, mínimo, a dos mujeres y a dos hombres de la zona para lograr una mayor efectividad y cercanía en la acometida de la programación, pretendiendo crear puestos de trabajo permanentes para lo que se buscan diferentes fórmulas de financiación. Se pretende por tanto, en términos generales, establecer un eficaz proyecto ecosocial.Fotografías / Vídeo: Salamanca RTV, Luis Maestre y Roberto Crespo[fsg_gallery id="164"]