Martes, 12 de diciembre de 2017

Perelétegui, altura de la crítica taurina, nos dejó hace 10 años

Nos dejó muy pronto, en el año 2006, con 70 años, hace ahora, lo hará en noviembre, 10 años; un cáncer rápido nos lo arrebató en dramática desgracia

Carlos Manuel Perelétegui tenía aires de caballero atildado del siglo XIX, corte clásico, esbelta y estilizada figura y andar ceremonioso, como haciendo el paseíllo en una plaza de compromiso. Nos dejó muy pronto, en el año 2006, con 70 años, hace ahora, lo hará en noviembre, 10 años; un cáncer rápido nos lo arrebató en dramática desgracia. La Avenida Torres Villarroel me lo trae a la memoria en ocasiones cuando paso por allí. Quedamos en echar el último café y hablar, como solíamos de tarde en tarde…pero no llegó. La más estricta ortodoxia en el arte de torear era su lema y escribió largo y tendido sobre ello, reflexionando de forma exhaustiva y vehemente en las páginas de El Adelanto (sobre todo), su “casa” durante tantos años. En toros escribió de todo y, periodísticamente en todos los formatos. El Santo Grial del toreo lo abrazaba “su” Rafael de Paula.

 Personalmente tengo mucho que agradecer a Carlos. Uno lo ve ahora, con la perspectiva del tiempo concluido y lo valora más y con más rendido afecto. Yo tenía una afición desmedida por escribir sobre toros; toqué varias puertas y la suya fue la más amable y respetuosa. Me dio oportunidades de publicar, me aconsejó y siempre me atendió con paciencia y generosidad. Con otras personas fue al contrario. Tengo muchos defectos pero el rencor nunca estuvo cerca de mí. No olvido y cuando alguien te echa una mano en momentos difíciles o de desorientación te queda impreso en la memoria. Siempre consideré a Carlos un amigo y un maestro de la literatura taurina.

 Me dejó descolocado su fallecimiento. Siempre lo recordaré como un hombre de gran corazón que me tendió la mano cuando lo necesité y al que admiré sin fisuras. A personas de su clase y categoría no se las puede olvidar.

(Fotos: Pepeles del Novelty 2006)