Jueves, 14 de diciembre de 2017
Guijuelo al día

El parque de La Dehesa cuenta con medio centenar de nuevas encinas

GUIJUELO | Cerca de 70 familiares, voluntarios y escolares de los dos colegios de la villa participaron en la actividad medio ambiental en espacio verde

Los voluntarios plantaron 50 encinas en la zona este del parque.

El programa de voluntariado ‘Secretos de Tonda’ dio un paso más en su programación con una actividad medioambiental en el parque de La Dehesa en Guijuelo. Cerca de 70 personas, entre alumnos de los dos colegios de la villa, Filiberto Villalobos y Miguel de Cervantes, familiares y voluntarios de la Oficina Verde de la Universidad de Salamanca, USAL, plantaron 50 ejemplares de encina en la zona este del parque, para seguir creando zonas verdes en el considerado ‘pulmón’ de la villa.

Mar Marcos, responsable de la Oficina Verde de la USAL señaló que se trata de una actividad realmente interesante: “Es una de las actividades más bonitas e ilusionantes de todo el proyecto. Contamos con la participación tanto de escolares como de sus familiares, padres y abuelos nos acompañan hoy, queríamos darle un carácter intergeneracional. Plantar un árbol es algo realmente importante y que es aconsejable hacer, no solo por lo que significa, sino también por los beneficios que aportan ecosistemas como el de este parque, donde el aprovechamiento es perfecto”. Se ofreció una pequeña charla coloquio con los participantes para que aprendieran los beneficios de plantar árboles y los detalles de la especie elegida, que es la encina, de crecimiento lento, pero muy característico de la zona.

Sara García, del centro Guijuelo Joven, indicó que fue una propuesta muy participativa e interesante: “Es importante seguir trabajando en el sentido medioambiental y también en actividades que involucren a toda la familia. Además con carácter continuista, plantando más árboles y visitando zonas verdes como La Dehesa o la futura ruta Secretos de Tonda”.

Los presentes recibieron ayuda de cinco voluntarios de la Universidad de Salamanca. Cada persona personalizó con su nombre cada árbol, para poder visitarlo en el futuro y comprobar como va creciendo.