Lunes, 18 de diciembre de 2017
Las Arribes al día

Bonito aunque peligroso encierro a caballo del Corpus en Vitigudino

Para esta tarde está previsto una degustación de carne de vaquilla, un tentadero de aficionados, capea y Gran Prix como broche a las fiestas

Bonito y al mismo tiempo peligroso, así discurrió el encierro a caballo celebrado durante la mañana del domingo en Vitigudino con motivo de las fiestas del Corpus, un festejo que regresaba a la programación festiva tras su desaparición en 2012. Ahora, cuatro años después, el encierro a caballo no defraudó.

Como era previsible el festejo comenzó con retraso, aunque de ello buena culpa tuvieron varios vehículos apartados en el recorrido, en parte debido a la escasa señalización en las calles por las que iba a discurrir el encierro, y más si se tiene en cuenta la novedad que suponía la celebración de este festejo el Domingo de Corpus y horas antes de los actos religiosos.

Pasaban las once de la mañana cuando un primer grupo de astados y caballistas aparecían en la calle San Roque, a la altura de las oficinas de Construcciones Amsafc. La manada se había roto con dos novillos y los mansos, todos ellos guiados por tres caballistas, los hermanos Manolo y Pepe Arroyo y Nacho García Calvo, que pasaban por las Cuatro Calles al galope para no dar tiempo a los de José Cruz a mirar a los lados.

A continuación, un caballista guiaba a uno de los novillos de Eduardo Martín Cilleros, que entraba casi parado en la Plaza de España dando al encierro una emoción más propia de los festejos de a pie que a caballo. El excelente trabajo del jinete evito lo que era más previsible, y que hubiera sido que el astado arremetiera contra las vallas ante los cites del público.

Tras el paso del tercer novillo, llegaría el cuarto con el resto de caballistas detrás, solo uno por delante y que marcaba el paso al de Martín Cilleros. De nuevo el buen trabajo de los jinetes acaparando la atención del novillo evitaba que este envistiera contra el vallado, circunstancia que no se concretaría en la plazoleta de La Reguerita, aunque sin mayores consecuencias.

Poco público en las calles, tal vez por lo inual del festejo en cuanto a la hora programada, aunque ello permitió a los que acudieron que pudieran vivir en plenitud este bonito encierro, en parte porque el paso del ganado discurrió al trote y permitió observar con mayor detenimiento de lo habitual el paso de toros, mansos y caballistas.

Nuevo encierro, degustación y tentadero

Después del encierro a caballo, a las 12.30 horas comenzarán los actos religiosos con misa y procesión del Santísimo alrededor de la iglesia, para continuar con el último de los encierros, este al estilo tradicional y con novillos de Jesús Ramos y Gimeno, además de vacas de López Chaves.

A las tres de la tarde está prevista una degustación de carne de vaquilla que se celebrará junto a las piscinas si el tiempo lo permite, de lo contrario se trasladará al pabellón del frontón. Y ya pasadas las seis de la tarde se celebrará un tentadero para aficionados, una capea y el Gran Prix de peñas pendiente y que pondrá fin a las fiestas del Corpus