Lunes, 18 de diciembre de 2017

‘Antonio Colinas’, un poema de Alencart

De poeta a poeta. Un mínimo reconocimiento de Alfredo Pérez Alencart al reciente Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamerica
Colinas en el Centro de Estudios Brasileños de la Usal | Foto: Jaqueline Alencar

2012 no fue un año especialmente reconfortante para Antonio Colinas. Sucedían ciertas trabas, postergaciones… Pero el poeta siguió en su sagrada entrega a la Poesía: no cabe otra senda para quienes así se decantan durante su travesía existencial. Entonces, desde el Ayuntamiento de Leganés me pidieron (y a varios poetas y ensayistas) un texto para acompañar el homenaje que estudiantes de 14 institutos de educación secundaria de dicho municipio tributaron a Colinas, con un libro titulado ‘El bosque impenetrable’.

Aquí lo muestro de nuevo, por vez primera en Salamanca y para que sea ‘visible’, si se quiere.

 

Antonio Colinas

Vives

en el páramo

de tu lengua: Tanta

 

tierra que

te desadvierte,

 

mientras

yo sigo leyendo

tu intimidad.

 

¿Era nieve o costra

lo deslizado

por los afanosos?

 

¡Tiempo, sangre,

memoria al filo de la

divinidad,

coronan tus frutos!

 

Estate con las vocales

sobrevivientes,

 

en el remanso

donde el misterio se

bosqueja.

A. P. Alencart (2012)

  • Ante la Casa de las Conchas, luego de la presentación de un libro del escritor cubano Ismael Sambra. Jacqueline Alencar (y José Alfredo), Antonio Colinas, el venezolano Igor Colina, Sambra y su esposa, el cubano Felipe Lázaro y Alfredo Pérez Alencart