Sábado, 16 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Alumnos y profesores del IES Tierra acumulan kilómetros a favor de Save the Children

CIUDAD RODRIGO | El IES realizó su clásica carrera/marcha donde llegaron primero Jorge Muñoz en chicos y Ruth Vicente en chicas

El IES Tierra de Ciudad Rodrigo cumplió en la mañana del martes con su gran cita solidaria anual: la carrera/marcha a favor de la ONG Save the Children, denominada Kilómetros de Solidaridad, que se desarrolla con un doble objetivo. Por un lado, concienciar a los alumnos, y a la comunidad educativa del centro en general, de la problemática del Tercer Mundo, y por otro lado, recaudar fondos con los que ayudar a los proyectos que Save the Children desarrolla en Mali.

En una jornada soleada y con buena temperatura, la práctica totalidad de los alumnos del Centro, junto a un buen número de profesores, afrontó un recorrido de 3 kilómetros, que tuvo su punto de inicio y llegada en la parte trasera del Instituto, en la calle Escuelas.

Cada participante en el evento lo afrontó de la forma que quiso. Así, algunos lo hicieron corriendo, incluso en plan competitivo, mientras que la gran mayoría se lo tomó como un paseo, que transcurrió por la Ronda de San Pelayo, calle Caridad, calle Iberia, la Avenida de la Concha hasta la antigua fábrica de harinas de la Concha, la isla del Picón, la Alameda Vieja, y de nuevo Avenida de la Concha, calle Iberia, calle Caridad y Ronda de San Pelayo para volver al IES.

La primera persona en regresar, a la carrera, fue en esta ocasión un alumno, Jorge Muñoz, que llegó apenas unos metros antes que Iosu de la Calzada (ambos alumnos fueron 2º y 3º en la carrera del año pasado). Cerrando el ‘podio’ masculino entró en tercera posición Marcos Santos. Mientras, en féminas, la primera chica en llegar fue Ruth Vicente, unos metros por delante de Marina Sánchez y Sara Román.

A partir de ahí se inició un largo reguero de alumnos y profesores, cada uno de los cuales tenía un carnet en el que debía haber recogido patrocinadores, que se habían comprometido a abonar cierta cantidad económica por cada kilómetro recorrido. Para controlar la realización de la marcha, hubo un punto de sellado de carnets en la antigua fábrica de harinas de La Concha, atendido por alumnos del IES, que también se encargaron de vigilar otros puntos del recorrido, con la supervisión de la Policía Local.

Como anécdota, hay que apuntar que algunos alumnos que habían hecho la ruta corriendo, y por tanto llegaron pronto, se animaron a hacer el recorrido otra vez para no aburrirse. Según iban regresando al IES, todos los participantes recibieron en el gimnasio del IES una manzana y una botella de agua.