Lunes, 18 de diciembre de 2017

Los gestos solidarios mantienen vivo al Colegio La Inmaculada de Armenteros

“Con un chaval que ayudemos, ya valdrá la pena todos nuestros esfuerzos y trabajo”
Blas Rodríguez, director del Colegio La Inmaculada, en el centro, junto a algunos invitados / Foto de Alejandro López

El Campo de Tiro ha acogido la II Cena  Solidaria a favor del Colegio La Inmaculada de Armenteros. Los amigos, colaboradores y promotores de este centro tienen como objetivo que continúe vivo a pesar de las polémicas, para seguir formando a aquellos niños y niñas, que de otro modo, no podrían recibir una educación de calidad e integral.

El Colegio La Inmaculada, no tiene por el momento, ningún acuerdo de concierto con la Junta de Castilla y León, por lo que su financiación es totalmente privada, aunque bajo la tutela de la Dirección Provincial de Educación. Para sufragar el mantenimiento y los servicios de sus alumnos, la dirección del centro, colaboradores y voluntarios organizan diversas actividades para recaudar fondos.

Cinco euros al día por alumno

“Con 5 euros al día tentemos para cubrir las necesidades educativas, formativas, alimentarias y de alojamiento de uno de los alumnos” explicó el director, Blas Rodríguez, a lo que añadió: “funcionamos con el apoyo popular, con gente que colabora a través de becas, financiando una parte o aportando alimentos. Los que están con nosotros están totalmente implicados, tanto particulares como empresas o instituciones privadas, para salir adelante con o sin subvenciones gubernamentales. Desde el Colegio La Inmaculada estamos abiertos a todo tipo de ayuda para continuar dando a los niños y jóvenes una formación, educación y la oportunidad de crecer en todos los aspectos”.

En estos momentos, en el colegio se ofrecen clases de todo el ciclo de Primaria, y el primero de Secundaria. En total, viven y se forman unos 80 niños y adolescentes, en régimen de internado. Hay muchos españoles, aunque también proceden de otros países como Mali, República Dominicana, Guinea…Un mestizaje de culturas, religiones y formas de vida que conviven y confieren a este colegio un “algo especial, una escuela de integración, en una alianza de humanidades”. Blas Rodríguez invita a toda la gente, primero a que conozca el centro, y después, si quiere que colabore y se implique en su desarrollo y su futuro.

El Colegio La Inmaculada de Armenteros está abierto a todos los menores que necesiten “un acompañamiento, una regulación de su tiempo de estudio, cierto control y satisfacer una necesidades que sus padres no pueden atender. Nosotros facilitamos todo lo necesario para que el niño crezca en altura, sabiduría y sano; aprendiendo a convivir con los demás, madurando con una valores que les hagan crecer como personas y tener un futuro”, explica la dirección del centro.

Bajo las premisas de unos principios de solidaridad, profundidad, educación integral y universalidad, trabajan diariamente los profesores y voluntarios que ejercen su labor en Armenteros. “Todos estamos convencidos de que el colegio se recuperará, además, contamos con unas instalaciones únicas y muy adecuadas para el desarrollo infantil y juvenil”, manifiesta Rodríguez, a lo que añade que “de lo que me siento más orgulloso es del alto grado de implicación de los profesores y colaboradores porque creen en este proyecto, dejando su alma, corazón y todos sus esfuerzos para que La Inmaculada prosiga con su dedicación a los niños y jóvenes”. 

Ahora, los profesores cuentan con un sueldo digno, aunque durante un tiempo realizaron su labor de forma altruista. “Con un chaval que ayudemos, ya valdrá la pena todos nuestros esfuerzos y trabajo”, puntualiza Blas Rodríguez.

Fotos de Alejandro López

Ver más imágenes: