Sábado, 16 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

La Semana Santa Mirobrigense repite final con ausencias

CIUDAD RODRIGO | Tres cofradías no tomaron parte de la procesión final de la Semana Santa, que se desarrolló en un ambiente un poco frío pero con el cielo tranquilo

El ciclo de 12 procesiones de la Semana Santa Mirobrigense 2016 llegó a su conclusión a última hora de la mañana del domingo con la procesión del Resucitado organizada por la Cofradía de Jesús Nazareno. El desenlace de la Semana Santa de este año en Ciudad Rodrigo ha sido idéntico al del año anterior, con ausencias de varias Cofradías.

Concretamente, no estuvieron presentes la Cofradía de Jesús Amigos de los Niños, la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración y la Ilustre Cofradía de la Santa Cruz, lo que evidentemente restó colorido y empaque al último desfile procesional.

Mientras, las Cofradías de Nuestra Señora de la Soledad y Nuestra Señora de las Angustias optaron por salir con La Dolorosa desde la Catedral de Santa María, en vez de con el paso de Jesús Resucitado como hacían antiguamente. Al ostentar la presidencia de la Junta Mayor, sí hubo un representante de La Soledad acompañando al Resucitado.

Dentro de la rotación por los distintos templos mirobrigenses, este año la Cofradía de Jesús Nazareno sacó al Resucitado desde la Iglesia de San Andrés. Como también ocurrió el año anterior, varios cofrades del Nazareno acudieron al desfile con su túnica, aunque sin capuchón.

En una mañana un poco fría por el viento, aunque con el cielo tranquilo, el Resucitado procesionó por las calles San Antón, Santa Clara, zona del Árbol Gordo, Registro, calles Campofrío y Muralla y Rúa del Sol, mientras que La Dolorosa desfiló por la Plazuela de San Salvador, Díez Taravilla y Colada. Ambas alcanzaron sobre las 13.30 horas la Plaza Mayor, bajo los comentarios desde la balconada de la Casa Consistorial del capellán de La Soledad, Ángel Olivera.

Una vez en el ágora mirobrigense, se alinearon los dos pasos en el centro, fueron descendidos al suelo, y se procedió a quitarle el luto a La Dolorosa, momento en que se soltaron varias palomas mientras sonaba música de Aleluya (Ángel Olivera también pidió un aplauso para celebrar ese momento). A continuación, los dos bloques iniciales de la procesión se fusionaron en dirección a la Iglesia de San Agustín por las calles Sánchez Arjona, Velayos, Colegios y San Juan.

Dentro del templo, se rezó una Salve, antes de que el Obispo Raúl Berzosa pronunciara unas palabras a modo de cierre, en las que mostró su agradecimiento, “al Señor de todos los dones, a la Junta Mayor de la Semana Santa por la preciosidad y organización de todos estos días, y a la Cofradía de La Soledad por su 175 Aniversario”.

Además, felicitó “a todos los hermanos mayores y cofrades; a todos los que han participado”, añadiendo que “hay que ser de las túnicas y de las iglesias, y de las iglesias y de las túnicas”, en referencia a que hay cofrades que desfilan sin acudir normalmente a misa, o viceversa.

Por último, Berzosa manifestó a todas las Cofradías y Hermandades que “estoy con vosotros y podéis contar conmigo”, asegurando que mientras él siga como Obispo Civitatense (“que espero que sea muchos años”), la Semana Santa será “más grande, mejor vivida y más vivida”. Finalizado el acto, fue turno para las clásicas fotos de familia de los miembros de la Banda de Cornetas y Tambores, los romanos o los costaleros.