Jueves, 14 de diciembre de 2017
Las Arribes al día

Ganaderos de Mieza apuntan al meloncillo como autor de ataques al ganado

Antonio Pascua achaca a este animal la muerte de un becerro recién nacido y graves heridas a la vaca parida 

Antonio Pascua se encontraba muerto un becerro recién nacido / JULIA GARCÍA HERRERO

Aunque se conocía de su existencia en el Parque Natural Arribes del Duero desde hace al menos dos años, hasta este momento nadie sospechaba que el meloncillo (Herpestes ichneumon widdringtonii), especie de mangosta del sur de la Península, iba a convertirse en una preocupación más para los ganaderos de Las Arribes.

A este depredador, principalmente de reptiles y piezas de caza como conejos y perdices, se le atribuyen ataques al ganado en la localidad de Mieza, si bien, con anterioridad, hubo sospechas en otros municipios de ataques similares, aunque se desconocía la ferocidad de esta especie. En Extremadura conocen muy bien de los daños que a la ganadería ha producido esta mangosta, y también mucho más cerca de Mieza.

Hace unos días, un ganadero de la localidad zamorana de Fermoselle –también perteneciente al Parque Arribes– denunciaba hechos similares a los que señala ahora Antonio Pascua, ganadero de Mieza y que en la madrugada de este Domingo de Ramos encontraba muerto un ternero recién nacido y  herida la vaca recién parida, con graves daños que se traducirán en el sacrificio del animal.

Antonio Pascua asegura que no es la primera vez que se encuentra con estos hechos, pues en otra ocasión vivió un hecho similar, cunado otro ternero y otra vaca se vieron afectados. Por la forma de actuar y heridas de los animales, sospecha que el depredador causante de estos ataques es un meloncillo, además recuerda que otros vecinos de la localidad se han visto afectados por este mismo animal, a los que les ha generado importantes pérdidas en explotaciones de cabras y ovejas.

Ante estos hechos, el ganadero solicita a la Junta de Castilla y León “que tome las medidas oportunas” para evitar estos daños y nuevas pérdidas para los ganaderos, que si no tenían bastante con los ataques de buitres y lobos a su ganado, ahora llega una nueva amenaza de un animal también protegido por la Administración.

  • Las graves heridas que sufre la vaca obligará a sacrificarla / JULIA GARCÍA HERRERO