El evento musical, celebrado el pasado viernes, ofreció una selección de piezas sacras de Victoria, Lotti, Bach y Rheinberger
El pasado viernes, al término del acto dedicado a la urna de Santa Teresa y la proclamación de la Familia Teresiana, la música sacra se convirtió en la protagonista en Alba de Tormes con un concierto que trasladó al público a una profunda atmósfera de recogimiento y espiritualidad.
La interpretación de las obras corrió a cargo del grupo Quartetto, un elenco de voces e instrumentistas que, bajo la dirección de Alejandro Gago Caamaño, dieron vida a un programa de gran profundidad litúrgica.
El concierto se inició con una selección del Officium Hebdomadae Sanctae de Tomás Luis de Victoria, con piezas como Popule meus, Amicus meus, Judas mercator pessimus, Seniores populi, Tenebrae factae sunt, Caligaverunt oculi mei y Sepulto Domino. Estas obras, caracterizadas por su sobriedad y expresividad, marcaron el tono del recital.
A continuación, sonó el Miserere de Antonio Lotti, un canto penitencial de gran intensidad emocional.
El programa continuó con el coral Ich will hier bei dir stehen, perteneciente a La Pasión según San Mateo de Johann Sebastian Bach, una obra emblemática de la música sacra barroca.
El broche final lo puso el Stabat Mater de Josef Rheinberger, estructurado en cinco movimientos (Stabat mater dolorosa, Quis es homo, qui non fleret, Eja mater, fons amoris, Virgo virginum praeclara y Quando corpus morietur), que describen con delicadeza y dramatismo el sufrimiento de la Virgen María ante la crucifixión de Cristo.
El público, que mantuvo prácticamente a todo el público que asistió al acto sobre la urna, respondió con calidez y admiración a la interpretación de los músicos, quienes lograron transmitir la solemnidad y la emoción de cada una de las piezas, convirtiendo el concierto en un homenaje sonoro a la espiritualidad teresiana.