Sábado, 28 de noviembre de 2020

Los candados y las llaves

      Los candados del Puente de las Artes de París fueron retirados ayer por su Ayuntamiento. Al parecer no ha sido tanto por cuestión de estética como por el daño que estaban causando a las barandillas y la estructura del puente.

      Los fotografié en mi último viaje a París. Desde hace unos años, incontables parejas los dejaron en los barrotes de las barandillas y arrojaron las llaves al Sena como símbolo de amor duradero. La costumbre tiene su origen más verosímil en una tradición china; los amantes cerraban un candado en las vallas que rodeaban los Montes Huang y seguidamente se desprendían de la llave.

      En los tratados de simbología apenas he encontrado datos sobre lo que representa un candado, pero sí abundantes sobre la llave. Para unos, es señal de poder y gobierno, el instrumento que permite acceder a los lugares cerrados. Por eso mismo es considerada como señal de conocimiento, sabiduría y éxito. En culturas muy distintas, la llave simboliza asimismo la libertad.

      En busca de poder y gobierno se están formando ahora mismo en la política española unas cuantas parejas que no dudan en unirse y colocar enormes candados en las instituciones sin pararse a pensar en los perjuicios que pueden ocasionar a la convivencia. Y cuando arrojan la llave, pierden también la libertad.