Bracamonte al día

El Santo Cristo del Humilladero comienza el proceso hacia su restauración 

La imagen ha sido trasladada hasta un taller especializado para comenzar con los análisis y los preparativos de los trabajos
Responsables de la Junta de la cofradía y las restauradoras participaban en el traslado del Cristo del Humilladero para su restauración
Emociones encontradas han sido las grandes protagonistas durante la salida del Santo Cristo del Humilladero de su Ermita, para dirigirse a un importante proceso a través del cual podrá hacerse realidad la esperada y necesaria restauración de la querida imagen.
 
Un proceso que se ha iniciado con el traslado del Cristo, a través de una cuidadosa preparación, que ha estado capitaneada por Carmina Fernández y Carmen Diego, quienes se encargaran de la restauración de la talla.
 
Una labor que, tal y como destacan sus encargadas “será interesante, delicada y dilatada en el tiempo, siempre teniendo en cuenta que procesionara en la Semana Santa del año que viene”.
 
Sobre la talla destacan que se trata de un Cristo novohispano, datado en el siglo XVII, en soporte de caña de maíz, lo que genera su ligereza. Una estructura que llevará a las restauradoras a utilizar tratamientos muy diferentes a los desarrollados en otras imágenes talladas en madera, ya que para  la restauración utilizaran materiales muy similares a los que presenta el Cristo en su creación.  
 
PROCESO DE RESTAURACIÓN
 
Las máximas responsables del proceso en el Santo Cristo del Humilladero han explicado que “antes de comenzar la restauración realizaremos unos análisis previos mediante una radiografía, para ver realmente como está formado el soporte de la escultura. También llevaremos a cabo análisis de la película pictórica en un importante laboratorio en Madrid, a través de los que conoceremos la fecha real de su policromía y las capas que tiene, aunque a  simple vista creemos que dos. A partir de ello realizaremos toda la preparación del tratamiento, sumando a ello otro estudio con cámara, simulando la prueba a una endoscopia, que nos ofrecerá imágenes para ver l
a realidad de la constitución del soporte en caña de maíz, o si hay códices o papeles empleados para su formación”.
 
Un laborioso proceso, que se ha iniciado con una primera inspección ocular en la misma Ermita, antes del traslado de la imagen. Un análisis visual del que las restauradoras subrayan que “llama la atención el estado de conservación que presenta la imagen. A simple vista parece estar ennegrecido por el humo de las velas y la cantidad de capas de cera que tiene sobre la policromía. Todo esto será eliminado, dejando a la vista primero la capa pictórica original que tiene, para después valorar si eliminar o no su repolicromía y dejar a la vista la original, que creemos es del siglo XVII. Depende de lo que nos encontremos en el Cristo y las pruebas que realicemos en el taller, quitando los añadidos que tiene, se hablara tanto con la cofradía como con el delegado de Patrimonio para tomar una decisión definitiva.
 
COLABORACIÓN CON LA COFRADIA
 
Guillermo Flores, responsable de la cofradía, explicaba durante el acto de traslado que “necesitamos la colaboración de todos. Nos va a hacer mucha falta el apoyo tanto moral como económico de los devotos y cofrades del Cristo del Humilladero” y destacaba que “estamos muy contentos de poder comenzar a mover los proyectos que teníamos en mente”  resaltando además el agradecimiento a las restauradoras por las facilidades que, tanto para el trabajo como en las formas de pago han ofrecido.
 
Para poder colaborar con la cofradía y estos trabajos de restauración de la venerada talla de Chamberí, la cofradía del Santo Cristo del Humilladero habilita diferentes formas de colaboración vecinal, que pueden realizarse mediante aportaciones económicas en el cepo situado en la Ermita de la imagen, la entrega a cualquier miembro de la Junta de la cofradía o mediante un ingreso bancario en la cuenta de la cofradía en Caja Rural: ES89 3016 0206 5123 3695 2227