La USAL y la Junta unen fuerzas para retener el talento al servicio de la Administración de Castilla y León

Con el fin de impulsar la realización de prácticas académicas externas por estudiantes universitarios de grados, másteres oficiales y títulos propios

El rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero, segundo por la izquierda, tras la firma de este acuerdo

El consejero de la Presidencia, Ángel Ibáñez, acompañado por la consejera de Educación, Rocío Lucas, ha suscrito un convenio entre la Consejería y las cuatro Universidades Públicas de Castilla y León para la realización de prácticas académicas externas por estudiantes universitarios de grados, másteres oficiales y títulos propios.

A la firma ha acudido el rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero; el rector de la Universidad de Valladolid, Antonio Largo; el rector de la Universidad de León, Juan Francisco García, y el rector de la Universidad de Burgos, Manuel Pérez.

Además, han estado presentes en la firma la directora general de Función Pública, Paloma Rivero, y el director de la Escuela de Administración de Castilla y León, ECLAP, Francisco Raedo.

El convenio que se ha suscrito entre la Administración y las universidades tiene por objeto fomentar la formación práctica de los estudiantes universitarios como elemento esencial para que adquieran unas competencias que les ayuden a una mejor inserción en el mundo laboral, con la Administración como telón de fondo, un nuevo espacio donde desarrollar sus conocimientos al servicio de las personas de Castilla y León.

El consejero ha asegurado que la estrategia de la Consejería en materia de Función Pública pasa por la captación y la retención del talento. "Queremos que los profesionales mejor formados en esta Comunidad se queden en ella, queremos contar con su talento y potencial al servicio de las personas de Castilla y León, y creemos que la Administración es un buen lugar para desarrollar todo ese potencial", ha apuntado Ibáñez.

En esta línea, ha destacado que se trabaja para adecuar estas pretensiones "a la realidad de la Administración y el espacio formativo". "No podemos pretender captar talento y modernizar nuestra Administración sino somos capaces de hacerlo sobre la realidad y las necesidades que demanda la sociedad, por ello trabajamos en la nueva Ley de Cuerpos y Escalas, que adapta el espacio europeo de educación superior a la realidad de nuestra función pública y sus competencias", ha añadido.

OPORTUNIDAD DE FORMARSE


Por su parte, la consejera de educación, Rocío Lucas, ha asegurado que los estudiantes universitarios de Castilla y León "tendrán la oportunidad de formarse entre los mejores profesionales de lo público" y podrán completar su experiencia académica "aprendiendo de todos los servicios de la Junta de Castilla y León".

Con esta nueva ley se busca generar un entorno "idóneo" para un plan "ambicioso", así como "acompasar los cambios necesarios" para que la formación de hoy en día, las competencias que se trabajan en las universidades, tengan cabida en la Administración y así "recoger todo ese conocimiento y ponerlo, de la mano de esos nuevos profesionales, al servicio de las personas de Castilla y León".

Estas prácticas externas se podrán articular en cualquiera de las unidades administrativas y centros de las consejerías y organismos autónomos dependientes de estas de la Administración de la Comunidad de Castilla y León. Además, no podrán tener la consideración de mérito para el acceso a la función pública de la Administración de la Comunidad de Castilla y León, ni podrán ser computadas a efectos de antigüedad o reconocimiento de servicios previos.

En relación con su duración, esta está sometida a la que establezca el correspondiente plan de estudios en los términos establecidos por el artículo 12.6 del Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales.

En este sentido, el convenio establece que las prácticas externas extracurriculares tendrán preferentemente una duración no superior al cincuenta por ciento del curso académico, sin perjuicio de lo que fijen las universidades, procurando el aseguramiento del correcto desarrollo y seguimiento de las actividades académicas del estudiante.

Además, las condiciones particulares de cada práctica se concretarán en un proyecto formativo para cada estudiante, según establece el convenio. En todo caso, se procurará que el proyecto formativo se conforme "siguiendo los principios de inclusión, igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal".