Día mundial contra los abusos a menores

No me voy a centrar en los datos, ya tan conocidos, sino en lo que estamos haciendo mal. Ustedes pueden aplicar a cualquiera de los casos esta propuesta. Un buen ejemplo, de fallos del sistema carcelario, judicial, policial y ciudadano es el caso de Alex, asesinado la semana pasada.

¿Qué estamos haciendo mal?

En los años 80-90 propuse el eslogan: “romper el silencio”. Lo hemos hecho solo parcialmente. Ahora vengo proponiendo otro: “menos alarma y más eficacia ¿Por qué este cambio?

Los gobiernos, en plural, solo han reaccionado parcialmente (apoyar un estudio nacional en 1994, por el que ya supimos la gravedad del problema) y aumentar las penas de los delitos contra la libertad sexual. Es muy poco e insuficiente.

Las familias y las escuelas (debieran  hacerlo coordinadamente), salvo una minoría, no hacen prevención, detectan poco y mal los casos y no siempre denuncian. Y donde se hace, con frecuencia, aplican programas aislados, sin contextualizarlos en educación para la salud,  buena educación sexual y en el  contexto de otros maltratos a la infancia, incluyendo todos los maltratos sexuales (mutilaciones, casamientos forzados, homofobia, transfobia, etc.).

La sociedad reacciona con indignación y alarma. También con un apoyo empático a las víctimas y sus familias. Muy bien; pero es muy insuficiente. Necesitamos formar a la infancia, a las familias y a los ciudadanos.

Los profesionales que trabajan con la infancia  como educadores, sanitarios o terapeutas  están mejorando su formación; pero, en no pocos casos, siguen trabajando con falsas creencias y prácticas mejorables.

El sistema policial y judicial ha mejorado mucho, entre otras cosas porque estaba muy mal; pero  puede y debe mejorar más.

Los medios de comunicación, salvo excepciones, ponen el acento  en detalles  con morbosidad, buscando atraer audiencia.

Ya trataremos con detalle algunos de estos temas en las próximas semanas. Hoy les propongo que intenten, si les es posible, pensar  cómo podrían contradecir las  falsas creencias (todas las de este listado):

1.-Los abusos sexuales son poco frecuentes.

2.- Sólo los sufren las niñas.

3.-Hace años no pasaban estas cosas.

4.-Los agresores son enfermos mentales.

5.- Los agresores son “normales”.

6.- Solo se dan en clases sociales bajas o situaciones especiales.

7.-Los menores dicen la verdad, cuando acusan.

8.-Los niños y niñas son seductores o responsables del abuso.

9.- Si ocurría en mi entorno, lo sabría.

10.-La madre, si se entera, lo denuncia.

11.-Los agresores son casi siempre familiares.

 12.-Los agresores sexuales son casi siempre desconocidos.

13.- Los efectos de los abusos son siempre graves.

 14.- Los efectos de los abusos casi siempre carecen de importancia.

15.-Los abusos se dan casi siempre con violencia física o verbal.

16.- Los que sufren abusos acaban abusando.

17.- El sexo de quienes abusan es siempre o casi siempre un hombre, las mujeres no abusan nunca o casi nunca.

18. Los abusadores no tienen solución, siempre vuelven a hacerlo.

19. Todas las víctimas necesitan terapia

Respuestas correctas que usted  puede ampliar.

1, 2, y 3.: La prevalencia es muy alta: en torno al 20% de las niñas y el 10% de los niños. Muestras estudiadas con personas que eran menores en el pasado demuestran que ya eran muy frecuentes durante la dictadura. Es un problema nacional e internacional.

4 y 5. - No en la mayor parte de los casos; pero son personas mal socializadas éticamente  y/o con poca capacidad de autocontrol. Por eso no se debe decir que son normales, aunque nos lo parezcan. No son buenos ciudadanos sino delincuentes.

6.- Se pueden dar en todas las clases sociales y situaciones, pero hay factores de riesgo: sexo del abusador, hacinamiento en la vivienda, internados, consumo de alcohol y drogas, etc.

7.- Dicen la verdad casi siempre; pero en algunos casos pueden mentir por inducción de algún adulto o por tener conflictos previos con el abusador.

8.-Pueden aprender a ser seductores, para obtener beneficios. Por ejemplo, en la prostitución infantil.

9.- Pueden ocultarlo a todos. El 70 % los comunica a alguien, preferentemente a amigas o amigos y a la madre. En la mayoría de casos le guardan el secreto.

10.- Bastantes  madres no denuncian.

11 y 12. Los abusadores pueden ser familiares, amigos de la familia, vecinos, otros menores, adultos  que les cuidan o desconocidos. 

13 y 13.- Los afectos a corto plazo los sufren la mayoría, pero solo en  una minoría son graves.  A largo plazo, una minoría puede tener secuelas duraderas.

15.- La violencia se da en una minoría de casos,m los abusadores usan estrategias como la confianza previa, la sorpresa, el engaño, etc.

16.- La mayoría de los que sufren abusos no los cometen, especialmente en el caso de las mujeres víctimas.

17.- La mayoría de abusadores son hombres pero entre un  diez o quince por ciento son mujeres. Y tenemos nuevos factores de riesgo, especialmente en adolescentes y jóvenes por sus formas de ocio y consumo de alcohol y drogas.

18.- Algunos no sabemos curarlos, bastantes pueden responder bien a la terapia.

19.- Solo una minoría de quienes sufren abusos necesitan terapia.