Día de Todos los Santos: las nuevas tendencias funerarias

Al tiempo que aumentan las incineraciones, llegan los servicios funerarios online, las memorias multimedia del fallecido y los testamentos digitales
Flores encima de una lápida. Foto de archivo

Todo cambia, y los entierros también. Y algunas tendencias así lo constatan. Servicios funerarios online, servicios funerarios ecológicos, memorias multimedia del fallecido en velatorios y ceremonias de despedida, testamentos digitales o la gestión del legado o huella digital. Son algunas de estas tendencias que marcarán el futuro del sector funerario, tal y como recoge el informe elaborado por el ‘rastreator’ de las funerarias, la startup Death Tech Funos, primer comparador de precios online de funerarias de España.

Vamos a ver, más detenidamente, algunas de las tendencias que marcarán los funerales los próximos años.

Aumento de las incineraciones

Desde la instalación del primer horno crematorio en el país, en 1973, las tasas de cremaciones en España no han parado de aumentar. Con 487 hornos crematorios, España se sitúa como el Estado de Europa con mayor número de instalaciones de este tipo, muy por encima de los 185 de Francia o los 164 de Alemania. Una capacidad que triplica la demanda actual.

La cremación como destino final pasó del 16% en 2005 al 45,5% en 2020 y, según estimaciones de la patronal del sector funerario, para el año 2025 llegará al 60%. Menores costes del servicio y de mantenimiento, falta de espacio en cementerios, menores ataduras, y la tendencia al laicismo, junto a que la Iglesia Católica aceptó esta práctica años atrás, son las principales razones de esta tendencia.

Mayor digitalización de las funerarias

El sector funerario se ha caracterizado históricamente por ser muy tradicional. En los últimos años, sin embargo, se ha observado una fuerte demanda de los consumidores hacia una mayor digitalización de las funerarias. La pandemia no ha hecho más que acelerar estas demandas. De hecho, según una encuesta de FUNOS, el 60% de los españoles contrataría servicios funerarios por internet si estuvieran disponibles, comparado con un 39% que lo hubieran hecho antes de la pandemia.

Funerales más sostenibles y ecológicos

En España, el 87% de los ciudadanos pide servicios ecológicos y el 38% estaría dispuesto a pagar más por estos servicios.

Las funerarias españolas, especialmente las más grandes, han sabido leer esta demanda y las ventas de ataúdes y urnas ecológicos son hoy la tendencia dominante. En el futuro también llegarán los ecofunerales, un concepto más amplio de despedidas más naturales y que reducen al máximo el impacto ambiental de los productos y servicios que intervienen.

Memorias multimedia

La realización de vídeos conmemorativos de las personas fallecidas ha crecido notablemente en los últimos años. Las memorias multimedia utilizan todo el contenido que una persona genera hoy en día con el móvil para convertirlo en audiovisuales para el recuerdo. Estos recuerdos se proyectan cada día más en los velatorios y en las ceremonias de despedida.


En España, más de la mitad de las personas (54%) compartiría estas memorias multimedia del fallecido en un velatorio o una ceremonia de despedida.

Ceremonias en streaming

Esta práctica explotó con la pandemia como solución para quiénes no podían asistir a las ceremonias de despedida debido a las restricciones de aforo en los tanatorios. Sin embargo, la transmisión online de funerales es un servicio que no gusta a todos. A pesar de ir sumando adeptos, la mayoría de los españoles aún considera que participar de manera presencial en un funeral es algo irremplazable.

Mayor impacto de las redes sociales

La importancia de las redes sociales en nuestro día a día ya no resulta novedad. Lo que sí aparece como una tendencia disruptiva es el mayor impacto que estas están teniendo en nuestra vinculación con la muerte.

En España, el 74% de las personas utiliza habitualmente mensajes privados a través de sistemas de mensajería instantánea como WhatsApp para enviar condolencias y notas de pésame. Lo que antes podía resultar impersonal, hoy parece la regla general a la hora de acompañar a una persona que ha perdido a un ser querido.

Por el contrario, en lo que se refiere a los posts en abierto (aquellos que se exponen de manera pública en los muros y en los feeds) existen importantes reticencias. Aunque cada vez se ven más mensajes públicos en las redes sociales anunciando un fallecimiento, la mayoría de la gente prefiere no hacerlo (solo el 24% lo haría). Se reservan estas comunicaciones para los mensajes privados. Los motivos principales por los que no hacerlo son la falta de privacidad, el alcance que pueda tener la comunicación, y que la familia no quiera.

Gestión del legado o huella digital

Es tal la cantidad de información que se deja en internet y las redes sociales que, para muchos, resulta una preocupación saber qué es lo que ocurrirá con todo eso después de su muerte. Así, muchas empresas ofrecen la posibilidad de gestionar la huella digital: desde cerrar perfiles en redes sociales o convertir las cuentas en conmemorativas, programar posts o enviar mensajes a familiares y amigos después de la partida. A esto también se suma la opción de redacción de testamentos digitales, entre otros documentos para la administración del legado.