La grilla

“Hasta sus discípulos más radicales acabaron adoptando el lema secreto de la familia revolucionaria: "Tener poder para poder tener"”; El vendedor de silencio, Enrique Serna.

En México, desde antes de que llegáramos –Pilar y yo, no los antepasados de, entre otros, el actual presidente–, era usual referirse a estos, a los presidentes, por siglas o acrónimos –Jolopo sucedió a LEA, o sea el antecesor de José López Portillo fue Luis Echeverría Álvarez–.

Ojo, a los presidentes, no a cualquiera; y tampoco es tan raro, es algo que a veces se da en otras partes: acuérdense de ZP, o sea, no vayan a pensar que estoy criticando.

Era nada más para recordar que Andrés Manuel López Obrador, el de ahora, es conocido como AMLO… También mucha gente le dice Obrador… Y hasta algunos humoristas, como Josemari, hacen chanzas con su nombre y apellidos, para disfrute y aprovechamiento del propio AMLO; como ya señalé, siendo tan conservador él, le viene como anillo al dedo que lo vilipendie un conservadorzote con ínfulas de conquistador… de antes.

En fin, que me voy por los cerros… de acá, porque los de Úbeda me quedan lejos; como ya he comentado en otros “charros”, AMLO no me parece un estadista ni un líder global, pero desde luego que es político mexicano "de libro", buenísimo para la grilla –palabra para referirse a la política “de bajura”– autóctona...

Y bien digo grilla, y autóctona, porque cada vez más lo veo así, dominando hacia adentro y autárquico hacia afuera.

Por eso, por ejemplo, creo que su uso del populismo es pedestre e incoherente a veces: quiere manejarse con banderas de progresista moderno pero su fuero interno es conservador (tal vez influya en esto estar "conociendo" a Denegri, el protagonista, que existió, de la novela a la que pertenece la cita de la entradilla).  

Denegri, les decía –y aprovecho para recomendar la citada novela, así como a Enrique Serna, excelente escritor–, murió en 1970 y, sin embargo, ver sus andanzas sigue ayudando a entender tantas cosas tan actuales…

El asunto, volviendo a AMLO, es que está arrastrando a los suyos y a la suya –la que todos consideran su candidata a sucederle– en una espiral de incoherencia... cuya última etapa es un acoso y derribo a la UNAM… ¡por derechizada!

Entre la gente de la UNAM ganó López Obrador, como lo hizo en la mayoría de universidades, incluidas las privadas.

Desde luego, en política se puede llegar a defender lo indefendible... si te lo crees o tienes claro el objetivo... Pero hombre, a universitarios y universitarias “de izquierdas de toda la vida”, que iban con La Jornada debajo del brazo desde antes de que yo llegara a México, les ha de costar escuchar que les llaman neoliberales mientras que Bartlett –uno de los que estos “revolucionarios” consideraban “de los malos más malos de malolandia” hasta no hace tanto– los arenga en modo Che Guevara.

Tener que aplaudirlo... aunque sea callándose, imagino que les debe costar... O hacer lo propio con Claudia Sheinbaum, la mencionada candidata, defendiendo "el feminismo" e independencia de una mujer que es gobernadora de Guerrero, por el partido en el poder, por ser “hija de”, puesto que obligó a que en la boleta (papeleta electoral) apareciera "La Torita" porque era la hija del “toro” a quien la justicia no permitió ser candidato por tener cuentas pendientes… con mujeres que lo denunciaron por abuso y violación.

Unos comen ancas de rana… Otros tragan sapos.

 

@ignacio_martins

https://www.facebook.com/ignaciomartinescritor

www.ignaciomartin.com

nachomartins (Instagram)