Provocación

¿Existe alguna diferencia entre Ortega Lara y un preso en 
Auschwitz? Ninguna. Ambos fueron víctimas de la ideología de supremacía, de su fanatismo. Los nazis dejaban morir de hambre, de sed, de palizas a sus presos, los etarras y su cómplices mataban de hambre, de sed a personas como Ortega Lara  o gentes como Miguel Ángel Blanco. Los nazis caminaban por las calles jaleando a sus jerarcas, auténticos carniceros, miles de vascos, jalean en la calle a sus carniceros, carniceros como Parot. No hay diferencia, es la ideología del supremacista. Los que hablan de equivocación son los beneficiados de esa ideología, como muchos industriales que fueron beneficiados por la ideología nazi y que miraban hacia otro lado. No hay diferencia. 

¿Se imagina usted que se hicieran aquelarres fascistas como estos ensalzando a Franco? 
¿Qué estarían diciendo los votantes socialistas?
¿Porqué se mantiene esos mismos votantes callados cuando se homenajea a estos terroristas sanguinarios?

Los que hemos sufrido en nuestras carnes la amenaza, agradecemos a la policía que nos protegiera durante un periodo de tiempo, que fueran a nuestro lado –disimuladamente-  exponiendo sus vidas por salvar la nuestra. Gracias. Eran Ferias en Salamanca, cuando una voz anónima pronuncia mi nombre y apellidos: escuche
Solo la deflagración del tiro, eso es lo que oí al otro lado de la línea del teléfono. Cobardes asesinos, vosotros y los cómplices que os jalean en plazas y pueblos de España por seguir manteniendo las prebendas de un desgobierno necesitado de vuestros votos para seguir atornillado en Moncloa. Solo una sociedad degenerada puede hacer cosas tan espeluznantes,  que provocan la nausea a cualquier ser  de bien.

No hablo de partidos políticos, hablo de personas que han perdido la ecuanimidad. Ustedes esperaban conseguir una reacción violenta a  su provocación; solo tendrán  nuestro respeto a los derechos y a las libertades que ustedes nunca acataron.