Las pymes en crecimiento apuestan por freelances

Los perfiles de trabajadores freelance suponen una oportunidad clara para este tipo de empresas que buscan crecer pero todavía están limitados para invertir en un equipo de trabajo propio que elabore in house las estrategias necesarias

Contratar a especialistas freelance es una tendencia cada vez más fuerte en las empresas de hoy en día. Contar con expertos externos al negocio, no solo es beneficioso de cara a poder adquirir un servicio muy específico, también para enriquecer estrategias gracias a su experiencia y dominio de su campo.
 

Los motivos del aumento de las contrataciones freelances en pymes y start-ups


La digitalización y virtualización de los puestos de trabajo ha ayudado a flexibilizar la estructura de la empresa y la agilización de procesos. El entorno frenético y cambiante exige tomar decisiones en pocas horas y la adaptación se vuelve un factor diferencial.

Entre que se detecta la necesidad y esta se cristaliza en algo real, no existe tiempo de seleccionar, formar y gestionar a miembros internos del equipo. Más aún en pequeños negocios o empresas en pleno desarrollo, cuya gestión se vuelve un trabajo tedioso debido a la limitación de presupuesto y recursos.

Los perfiles de trabajadores freelance suponen una oportunidad clara para este tipo de empresas que buscan crecer pero todavía están limitados para invertir en un equipo de trabajo propio que elabore in house las estrategias necesarias. 

El resultado de esta necesidad de recursos humanos para acciones concretas o por tiempo limitado da vida a plataformas online que aúnan a profesionales por cuenta propia de diferentes áreas. A través de estas, pymes y startups tienen la oportunidad de seleccionar al especialista que más se adapte a sus necesidades ya sea por un servicio presupuestado en horas o acciones concretas para un proyecto. 


Contrataciones de trabajadores por servicio o proyecto


Los contratos que se realizan con profesionales independientes suelen firmarse persiguiendo unos objetivos muy concretos. Como consecuencia, no se les paga por tiempo sino por resultados. Esto hace que, por norma general, se aseguren de que el resultado se adapte a lo que necesitas y que el tiempo de espera sea mínimo. Cuanto antes entreguen, antes cobran y, además, cuantos menos cambios y modificaciones tengan que hacer, más rentable será el proyecto para su empresa.
 

Profesionales especializados en una materia específica


Contar con expertos de todos los perfiles en una empresa es prácticamente imposible. Mantener una estructura llena de fichajes estrella solo por los por si acaso, es algo inconcebible. Sin embargo, cuando los trabajadores autónomos se dedican a una labor, lo hacen de manera exclusiva. Por eso son la opción perfecta a la que recurrir para una necesidad específica. 

Por ejemplo, el responsable de un restaurante, no necesita un maquetador en su día a día. No obstante, cuando existan cambios en las cartas sí que precisará de alguien que se encargue del diseño gráfico y que respete la imagen visual corporativa. En este caso, para contratar especialistas freelance existen diferentes plataformas online que permiten valorar diversos perfiles de trabajadores por cuenta propia clasificados por el tipo de trabajo que realizan. De esta forma cualquier empresario podrá encontrar al profesional adecuado para paliar las necesidades que van surgiendo a lo largo de la vida del proyecto.

Criterio profesional basado en la experiencia

Lo mejor de un trabajador freelance es que trabajan para otras empresas, incluida la propia competencia. Esto evita que tengan visión de túnel y que, como ocurre en el mundo corporativo, no dediquen tiempo a mirar hacia afuera. Por este motivo, no son sólo válidos para el servicio en sí. También para poner en valor su opinión y consejo. Escuchándolos con atención se puede aprender sobre tendencias que se están produciendo actualmente en el mercado o incluso sobre métodos para hacer más eficaz el trabajo interno de la empresa..
 


Trabajo por objetivos y tiempos de entrega


El trabajo de los freelancers está orientado a los objetivos. Ellos tienen unos calendarios que tienen que cumplir y está en su propio interés que no se produzcan retrasos. A la hora de cerrar un acuerdo se negocian los tiempos de entrega y lo normal es que los plazos se cumplan o se anticipen a lo previsto.
 

Beneficios fiscales y económicos
 

Además de la experiencia y valor añadido que aportan los trabajadores por cuenta propia a cualquier empresa, es innegable que traen con ellos una serie de ventajas económicas y fiscales. Las empresas apuestan cada vez más por mantener una estructura de personal ajustada y trabajar con freelancers les permite conseguirlo.

Solo se les paga cuando es necesario contratar sus servicios, por lo que la cuenta de resultados de los negocios que optan por incluir este tipo de contratación en su plantilla, lo nota considerablemente. Por ello, tener a un profesional de alto nivel contratado todo el año para el desarrollo de acciones muy puntuales se vuelve algo cada vez más atípico. Los empresarios optan por recurrir a plataformas de freelances cuando necesitan trabajar algo eventual, ya que si solo se requieren unas horas de trabajo no se contempla el pago de jornadas completas o vacaciones, entre otros..

Gastos de despido nulos en una relación comercial en lugar de laboral

Aunque lo normal es que la experiencia sea satisfactoria y que se busque repetir con el experto cuyo perfil ya se ha trabajado con anterioridad, en ocasiones el proceso de búsqueda no es del todo exitoso. En estas circunstancias, dejar de trabajar con ellos no tendrá ningún coste. Solo habrá que buscar a alguien nuevo y diferente la próxima vez.

Por otro lado, cuando se contrata el trabajo de un freelance la relación con ellos es comercial en lugar de laboral. Esto implica que la empresa no debe hacerse cargo de su Seguridad Social ni de otros impuestos como el IRPF.

Como consecuencia, de esto, la carga de trabajo de los equipos de relaciones laborales, contabilidad, nóminas, etc. también se reduce considerablemente. Todas esas gestiones son responsabilidad del autónomo. El empresario solo tendrá que pagar la factura e incluirla en la declaración del IVA para desgravárselo.
 

¿En qué circunstancias es bueno contratar a un freelancer?


Todas las empresas se benefician de contratar a un profesional de primera línea en estas condiciones, pero las PYMES y start ups tienen un contexto que les hace beneficiarse especialmente.

Esto se produce porque, por un lado, la naturaleza de las primeras exige que, al haber pocos empleados, estos sean versátiles y hagan un poco de todo. Cuando llega el momento de funciones muy específicas, un trabajador por cuenta propia aporta soluciones de calidad sin tener que integrarlo en la estructura.

Asimismo, las empresas de nueva creación o startups se caracterizan porque, además de tener una estructura pequeña, el entorno rápido y cambiante. Se realizan pruebas, se experimenta con los productos y los modelos de negocio. Por eso contratar a alguien para que trabaje por encargo es perfecto. Se adapta a cada necesidad y momento. 

En definitiva, contratar a especialistas freelance otorga versatilidad y agilidad sin renunciar a la calidad. Este tipo de profesionales es idóneo para ayudar a crecer tu negocio, así como aportarán toda su experiencia a través de una relación comercial en lugar de laboral.