Maite Conesa defiende que “hay que asegurar la experiencia del cine en el siglo XXI”

Este centro se ha adaptado a los cambios tecnológicos y ahora “hay una demanda tremenda de consultas por internet porque el usuario presencial de archivo es un ser a extinguir”

Mayte Conesa, directora de la Filmoteca de Castilla y León, que tiene su sede en Salamanca. Foto de Lydia González

Tras ocho años al frente de la Filmoteca de Castilla y León, cuya sede está en Salamanca, Mayte Conesa, la directora, explica a SALAMANCA AL DÍA que este centro, que cuenta con fondos cinematográficos y fotográficos muy valiosos, está en un proceso muy interesante, porque se ha tenido que adaptar a la revolución digital, aunque mantiene su fin principal que es proteger y divulgar este patrimonio audiovisual.

Una de las misiones primordiales del equipo que trabaja en la Filmoteca es “asegurar la experiencia del cine en el siglo XXI” y para ello, además de atender a investigadores, profesionales y visitantes que quieren realizar consultas, se organizan actividades, ciclos, exposiciones y talleres, que han incrementado el número de personas que acuden a la Casa de la Viejas, el edificio histórico del siglo XVII, en la plaza de San Julián, donde se encuentra este ‘templo’ del cine.

“Siempre nos preocupamos que crear propuestas atractivas”, afirmaba Conesa en la entrevista que a continuación reproducimos.

¿Cuánto tiempo lleva al frente de la Filmoteca de Castilla y León y cómo ha sido este periodo?

Yo llegué a la Filmoteca en 1990 con Juan Antonio Pérez Millán, soy técnico superior de comunicación y cultura del Ayuntamiento y llevo en el cargó desde 2013 cuando se jubiló Juan Antonio. En estos años han pasado muchas cosas, sobre todo desde la revolución digital, ha sido un período de grandes cosas y de recoger cosechas del trabajo de todos. En los últimos tiempos hemos terminado de instalar todos nuestros fondos en el Da2 donde almacenamos todo el material fotográfico y cinematográfico, abrimos la puerta a la Plaza de San Julián que antiguamente era la capilla y creamos una sala de exposiciones temporal para ofrecer nuestros fondo. 

Siempre hemos querido reflejar el patrimonio audiovisual, por eso hemos creado un departamento de didáctica para trabajar los fundamentos de la imagen hasta lo más complejo de la fotografía y la socialización de la imagen, hay que fascinar a cada generación con lo que toca en cada momento.

El mundo audiovisual cambia constantemente, ¿Qué papel juega una entidad como la Filmoteca de CyL en este contexto?

Nuestro papel más importante es asegurar y conservar el cine y la fotografía , darle visibilidad en los formatos sucesivos para que siempre se pueda ver a pesar de la transformación tecnológica, esa línea está asegurada y hay que asegurar la experiencia del cine en el siglo XXI

¿Cuál es el perfil de los usuarios del centro?

La Filmoteca tiene dos tipos de usuarios, están los que usan los materiales a diario y los servicios de consulta en la biblioteca especializada o fototeca, también las productores requieren documentación de época y hay una demanda tremenda de consultas por internet porque el usuario presencial de archivo es un ser a extingir. El otro usuario son espectadores que disfruta de visitas guiadas como la propuesta teatralizada ‘Queridísimos fantasmas’ y talleres especializados que han supuesto 1.900 visitantes en el mes de julio y un total de 28.000 visitantes en 2019.


¿Le preocupa el número de visitas, como sucede con los museos, que parece que se valoran por ese aspecto cuantitativo?

Las visitas no nos importan tanto porque no somos un museo, somos un archivo y nuestro discurso gira en torno al precine y el inicio del cine con una exposición permanente y otra temporal que no tienen todos los archivos, pero siempre nos preocupamos que crear propuestas atractivas.

La sede de la Filmoteca en Salamanca es un edificio histórico. ¿Esto es un valor o un condicionante para crecer?

Estamos en una casa del siglo XVII, es una superviviente del urbanismo, es una casa muy cerrada que quizás no invita a entrar y habría que hacer otro tipo de acceso pero nosotros tampoco hacemos visitas y actividades masivas, por espacio y porque apostamos por una atención más personalizada y discreta.

¿Qué podemos encontrar en la Filmoteca y, de todo ello, cuáles serían sus principales ‘joyas’?

Quizás lo más importante es destacar que en 2018 se declaró BIC el documental de Leopoldo Alonso ‘El canal de Castilla’, un documento impresionante, mudo, con una fotografía increible y un homenaje al trabajo humano. También tenemos un increíble archivo fotográfico de mas de cuatro millones de piezas y 3.000 películas, tenemos la suerte de conservar documentos de todo un siglo.

Hace unos meses se estrenó el rediseño de la web. ¿Qué expectativas tiene con ese avance?

La nueva web es intuitiva y moderna, con más contenidos y novedades, intentamos ofrecer un mejor servicio por la organización de las secciones, más ágil , creando una estrecha vinculación de los usuarios con las novedades de la Filmoteca y un contenedor de fondos más especializado.

¿La sobrecarga de información y la velocidad trepidante de las redes sociales son un problema para que resulten atractivos los contenidos de la Filmoteca?

Eso pasa con todo, lo importante es tener una identificación y una presencia propia y fuerte, si tienes calidad y prestigio tienes que sobrepasar esa barrera digital. El usuario sabe lo que le gusta y lo que quiere y hay que ofrecérselo con clase, nosotros quizás tengamos poco diseño pero sí contenido, ahora estamos en un momento en que las políticas culturales son para que cuanta más documentación haya digitalizada en la red, más potencial cultural tienes.

Y para concluir, ¿Qué nos puede avanzar sobre los próximos proyectos del centro?

Estamos en un momento de buscar expansión de la Filmoteca en la comunidad que es su espacio natural pero es costoso, también queremos volver a recuperar los ciclos de cines y los usuarios; además nos ha costado mucho trabajo el convenio con la SEMINCI para llevar películas del festival por la comunidad y el gran reto será ir colocando los materiales fotográficos para poder consultar una mayor cantidad en red.

Foto de Lydia González