La bicicleta aprovechando el Tormes +.

Reciente ampliación del puente sobre la vía del tren en la Calle de la Avena, incluyendo un carril bici de complicada continuidad.

Ya están aquí las nuevas velocidades máximas, un nuevo mal patrio traído por aquellos que quieren destruir el país. Hablando en serio, parece haberse aceptado con bastante normalidad. Incluso me ha sorprendido nuestro Ayuntamiento al llegar más lejos de lo esperado, como incluir a la Primera Ronda en la nueva limitación. Solo falta confiar en una rápida adaptación de los conductores y de forma efectiva nuestras calles serán más seguras. Supongo vigilantes a nuestros concejales para garantizar el cumplimiento de la norma por parte de duros de mollera.

Otra vista del puente de la Calle de la Avena, hacia la Avenida de Lasalle.​

Ya hemos comentado las ventajas de reducir la velocidad máxima a 30 km/h. en las vías urbanas. Pero insistamos en la posibilidad más realista de compartir la calzada con otros vehículos más “frágiles”, como la bicicleta. Cuando se sigue invirtiendo en carriles bici de utilidad dudosa cuando menos. Desde luego no me refiero, por ejemplo, a comunicar la capital con los municipios de su entorno facilitando el uso de este medio de transporte, algo que pido desde hace tiempo. Más bien miro a lo realizado, o en curso de ello, aprovechando el Tormes +.

Propuesta de Red ciclista para Salamanca incluida en el Plan de Movilidad. Por la Avenida de Lasalle se dispone un carril bici articulando el espacio transtormesino hacia el oeste. 

El Plan de Movilidad, utilizado como mera guía para la movilidad según nuestros munícipes, incluye una vía ciclista a lo largo de la Avenida de Lasalle hasta Buenos Aires. Plan vigente hasta el año 2020 según los medios de comunicación en la última Semana de la Movilidad normal, septiembre de 2019. El colectivo Guardabarros, de lo que nos hicimos eco, recordó hace algún tiempo la dicotomía entre la lógica de esa propuesta y la verdadera actuación municipal con un ilustrativo esquema.

A la izquierda captura de imagen de la propuesta del carril bici por la avenida de Lasalle según el texto del Plan de Movilidad. A la derecha un ilustrativo gráfico del Colectivo Guardabarros comparando con la actuación municipal.

Desde luego el Ayuntamiento va a lo suyo al margen de la planificación, creando una serie de islas inconexas de difícil conexión y más difícil utilidad en la mayoría de los casos. Desde luego nunca sirviendo como alternativa al coche, incluso quitando espacio al peatón llegado el caso. Por supuesto tampoco parecen disponer de un plan global previamente diseñado, aunque sea al margen del de Movilidad, donde atisbar la continuidad de esas obras aisladas.

“Ampliación” del puente sobre el ferrocarril en la Calle de San Ildefonso en Tejares.

El resultado de ello es una serie de vías ciclistas construidas (o previstas) en el antiguo término municipal de Tejares, con dinero público, sin denotar en absoluto un apoyo decidido por la bicicleta como alternativa al coche. Si acaso un aliento al cicloturismo, sin disputarle seriamente el espacio. Por ejemplo, la unión entre Tejares y Buenos Aires discurre por un reciente parque, ya un tanto descuidado, y no por la vía prevista por el Plan de Movilidad. Aparte del buen carril de la Avenida de Ignacio Ellacuría, la futura comunicación con el centro de la ciudad parece apoyarse más en la orilla del rio o el difícil entorno de la vía del tren. Y habrá quien se queje del poco uso de algunos carriles bici en Salamanca…

Puente de la Calle de San Ildefonso en Tejares. El carril bici se adentra en el parque para discurrir paralelo a la tapia del fondo.