La verdad

La verdad es la expresión de la realidad, es decir, lo que es realmente. El medio de expresión de la realidad es la palabra, el lenguaje. El medio más natural de decir la verdad es el lenguaje hablado, la conversación por la que los hombres se comunican directamente unos con otros. Después se inventó la escritura, el lenguaje escrito, que también es un medio de expresión de la verdad. Pero en los tiempos modernos han proliferado los medios o vehículos de comunicación de la verdad donde ya no solo está presente la palabra sino también las imágenes, sobre todo las visuales. A estas diversas maneras de transmisión de la verdad las llamamos “medios de comunicación”. Está bien que dediquemos un día a pensar y reflexionar en un tema tan importante  como es la trasmisión de la verdad por los diversos medios de comunicación hoy tan abundantes y que tienen un ámbito mundial, ya que las noticias se difunden y llegan rápidamente  a todas partes.

Si siempre ha existido el peligro de que desnaturalicemos el don de la palabra y la usemos perversamente para decir la mentira u ocultar la verdad, hoy este peligro es mucho mayor, hasta el punto de que el peligro se ha hecho realidad. Tenemos una sociedad desinformada y engañada por los mismos medios de comunicación que en gran medida han perdido su naturaleza de información  y se han convertido en medios de propaganda. La causa fundamental de esta desinformación y propaganda interesada es el relativismo imperante por el que en la sociedad de hoy ya no se admiten verdades absolutas, sino que la verdad depende de la voluntad y el interés de cada uno, que lleva el agua a su molino., de manera que pudiera llegar a haber tantas verdades como personas. Por otra parte, está claro que los grupos de poder y los hombres que han alcanzado el poder  emplean los medios de comunicación sobre los que ejercen su dominio para su benefició y para aumentar su poder. Con lo cual no reparan en si es verdad o es mentira lo que trasmiten sino solamente en si les beneficia o lse perjudica en sus aspiraciones. Baste con estas breves observaciones, para sacar algunas conclusiones.

En primer ligar los comunicadores deben saber que si no quieren adulterar la naturaleza de la palabra  deben decir la verdad, es decir las noticias deben expresar la realidad; de lo contrario cometen crimen de lesa naturaleza. Y para los receptores de noticias, que no acepten todo lo que se da en da como información como verdad. Por supuesto para llegar a esto se necesita una buena formación durante el periodo escolar. Y por ahí habría que empezar. Pero en último término cada cual tendrá que valerse de sus propios recursos para rechazar las informaciones falsas o dudosas y aceptar las noticias que le informan de la realidad, que coincide con la verdad.