Cincuenta años de equipo con los últimos

Hace aproximadamente un año visualice la jornada de hoy en Gomecello con todos esos talleres: ordeño de ovejas, esquilado, circo, aves rapaces, arte con la lana, hacer quesos, cata de quesos y maridaje con infusiones, etc.  Haima, majadas, carpa, drones, autocaravanas.

Una fusión de campo e inclusión. Una feria de esperanza para el futuro de oficios en peligro de extinción.

Pero lo admirable de estos tres días es el compromiso, la entrega, el talento , la alegría y la generosidad de los chicos y chicas de la Casa Escuela Santiago Uno y de Chamberí. Por supuesto de todos los educadores y profesores de la Casa Escuela y del Centro de Formación Profesional Lorenzo Milani.

Afrontamos el viernes una jornada en el palacio de congreso con máximas autoridades de la Comunidad y del ayuntamiento. Con la inauguración por parte de la presidenta del senado. Nos acompañaron administraciones, ONGs, empresas y universidad.

Las ponencias fueron de un gran nivel mezclando catedráticos, pastores, educadores y jóvenes de protección a la infancia, inmigrantes, etc.

La obra de teatro circo en la que nuestras chicas y chicos hacían parodia de su vida nos hizo llorar y reír. Qué arte y qué desborde de expresión afectiva y genial.

El sábado destaco la mesa con trece pastores en la compartieron su vida y ofrecieron soluciones mientras escucharon la vida de pastores nómadas en Marruecos en directo.

 No puedo citar a nadie en especial porque desde las cocineras hasta el último  integrante de esta comunidad educativa han estado sobresalientes.

Espero que estos tres días de más exposición mediática, que nos han permitido también convivir intensamente y juntarnos a todos los subequipos nos motive todavía más a seguir luchando con nuestros alumnos y por recuperar los entornos rurales que nos vieron nacer a algunos.

Considero un homenaje a las herencias recibidas desde Calasanz, Milani, Corzo, Antonio Romo y a todos los educadores, trabajadores y alumnos que han dejado una huella imborrable en el espíritu de esta escuela de segunda oportunidad.

Ha sido una celebración del día a día, del acompañamiento que desde nuestro proyecto ecosocial hacemos a nuestros alumnos, mirando hacia la España vaciada y a los objetivos de desarrollo sostenible.

Nuestros chicos y los pastores no buscan caridad sino reconocimiento a su trabajo esencial demostrado en pandemia. Simplemente igualdad de oportunidades.