Dos de cada tres alumnos de la USAL están poco o nada de acuerdo con las medidas tomadas por las autoridades  

Más de la mitad reconoce haber tenido ansiedad durante la pandemia  y el 95% se mostraron “muy o bastantes preocupados” por los efectos de esta crisis sanitaria sobre la situación económica del país 

Estudiantes de la USAL en el Campus Unamuno. Foto de archivo

Un grupo de investigación del Área de Ciencia Política de la Universidad de Salamanca publica los primeros resultados obtenidos del estudio “Efectos sociales y políticos de la COVID-19 entre los estudiantes de la USAL”. Se trata una encuesta online a la que respondieron 3.085 alumnos y alumnas de grado, máster y doctorado de la USAL.

La encuesta se aplicó entre el 19 de enero y el 9 de febrero de 2021, en plena tercera ola de la pandemia, con el objetivo de medir diferentes efectos sociales y políticos que la COVID-19 ha tenido en los estudiantes. Este sondeo pretendía evaluar cómo ha influido la pandemia en los hábitos, comportamientos y actitudes de los y las estudiantes de la Universidad de Salamanca.

Para ello, se les pidió valorar diferentes aspectos de su vida social (las emociones que habían sentido desde el inicio de la pandemia, qué situaciones les hicieron sentir más molestos, su preocupación por los diversos efectos de la pandemia…) y de sus actitudes políticas (conformidad con las medidas sanitarias, valoración de la labor de instituciones y políticos, atribución de responsabilidades en la gestión de la crisis…).

Los que han sentido más ansiedad y los que ven un futuro más incierto

Desde el inicio de la pandemia, el 61% de los estudiantes de la USAL afirmaron haber sentido ansiedad, el 57% enfado y el 42% miedo, estando estas emociones más presentes entre las alumnas, los estudiantes más jóvenes y entre aquellos que estudian ramas de conocimiento vinculadas a las Humanidades y a las Ciencias Sociales.

Del mismo modo, el 67% aseguraba que se ha sentido durante la pandemia “nervioso/a, ansioso/a o inquieto/a”, siendo esta cifra mayor entre las mujeres (71%) que entre los hombres (55%). Es destacable la diferencia entre grupos de edad: el 70% de los estudiantes entre los 18 y los 23 años experimentaron esos sentimientos adversos, frente al 33% de los estudiantes mayores de 35 años.

Los resultados del estudio muestran una preocupación generalizada tanto a nivel personal como social: el 95% de los alumnos y alumnas se mostraron “muy o bastantes preocupados” por los efectos de la pandemia sobre la situación económica del país y tres de cada cuatro declararon tener inquietud por los efectos sobre la situación económica de sus familias.

Asimismo, el 77% de los estudiantes menores de 30 años afirmaban sentirse muy preocupados porque la pandemia dificulte su futura inserción al mercado laboral, una intranquilidad más presente entre los estudiantes de Artes y Humanidades, Ciencias Sociales y Jurídicas, Ciencias Naturales y Matemáticas (ocho de cada diez ven su futuro laboral con preocupación) que entre los de ciencias de Salud e Ingenierías (seis de cada diez).

Cumplidores de las medidas, aunque en desacuerdo con ellas

En cuanto a las disposiciones de contención de la COVID-19, dos tercios del estudiantado de la USAL declaraba estar poco o nada de acuerdo con las medidas que han adoptado las autoridades políticas para hacer frente a la pandemia. Sin embargo, y pese a ese desacuerdo, los encuestados afirmaban cumplir, personalmente, las medidas establecidas tanto en el campus (8,5 de media en una escala de 0 a 10), como en su vida diaria (8,2). Esta valoración del cumplimiento personal difiere cuando se les preguntaba por el comportamiento que creían que tenían el resto de los estudiantes de la USAL (6,3 y 5,1 de media, respectivamente).


Además, el 88% de los estudiantes estaba dispuesto a hacer más sacrificios personales para combatir la COVID-19. Por lo que se refiere a la atribución de responsabilidad sobre el estado de la situación vinculada a la pandemia en el momento de realización de la encuesta, los estudiantes identificaban como principal responsable a los ciudadanos que incumplen las medidas sanitarias, en segundo lugar, a los políticos, y en tercer lugar a los jóvenes en general.

Diferencias en la valoración entre niveles de gobierno, aprobado para la USAL

A pesar de que los estudiantes de la USAL no concedían un ‘aprobado’ a la valoración de la gestión de la pandemia de las diferentes instituciones y colectivos, los mejores resultados los obtuvieron los gobiernos locales (4,36), seguidos por la Comunidad Autónoma de residencia (4,12), el Gobierno de España (3,70) y el Parlamento (3,40).

Los datos además muestran que existe una correlación entre el grado de confianza en estas instituciones y colectivos, y la valoración de su gestión: los estudiantes confiaban más en el gobierno de su municipio que en el gobierno de España, siendo en quiénes menos depositaban su confianza los partidos políticos (2,56) y los políticos (2,41).

Sin embargo, la valoración de la labor realizada por la Universidad de Salamanca durante la pandemia, sí que obtuvo un aprobado, si bien hay que tener en cuenta que el momento en el que se llevó a cabo el trabajo de campo de esta encuesta fue previo a los exámenes del primer cuatrimestre.

En términos generales, los estudiantes aprobaron con una media de 5 la labor de la Universidad, con un 5,62 la labor de sus facultades y con un 6,35 a sus respectivos profesores. Los estudiantes de máster y doctorado valoran mejor la labor de los órganos universitarios que los estudiantes de grado.

La información más detallada sobre este estudio se publicará en breve en la página web del Área de Ciencia Política de la Universidad de Salamanca acpa-usal.com con los datos en abierto, para su libre consulta.

Esta investigación no ha contado con ningún tipo de financiación y ha sido realizada por: Araceli Mateos (USAL), Mariano Torcal (Univ. Pompeu Fabra), Manuel Alcántara (USAL), Daniel Caro (USAL), Rubén Cuéllar (USAL) y Emily Carty (USAL).