En la centuria del fallecimiento de Dª Emilia Pardo Bazán

Tal día como hoy hace cien años, fallece en el nº 27 de la C/ Princesa en Madrid a causa de la diabetes, que arrastraba desde hacía muchos años, complicada al final de sus días con una afección pulmonar. La Pardo Bazán murió con las botas puestas, ya que estaba escribiendo, sufre un desvanecimiento, le da tiempo de pedir los S. Sacramentos y  entrega su alma al Altísimo.

A comienzos de año hice una breve biografía de mi paisana, recordando que terminado el año "galdosiano” comenzaba en año de Dª Emilia.

No puedo ni quiero dejar pasar su aniversario, sin recordar lo grande que fue. La gracieta de Valera, queda fuera de lugar. Emilia, fue una niña precoz, desde muy jovencita comenzó a escribir, a los 9 años pergeñaba cuentos que llenaban a su padre de orgullo. La frase que  D. José Pardo Bazán y Mosquera le dijo cuando era muy niña “No debe haber dos morales, una para el hombre y otra para la mujer, lo que un hombre haga, bien puedes hacerlo tú”. Tomó nota

¿Qué puedo decir de ella? Mucho y seguramente más se habrá comentado, Emilia escribió: teatro, cuentos, ensayos, novelas, conferenciante, articulista, etc, etc. De haber nacido Emilio, en vez de Emilia, cuando en 3 ocasiones quedó una silla vacante en la RAE por ser mujer se las cerraron, de haber nacido fuera de España la consideraría tan grande como Honoré de Balzac o Charles Dickens. Nadie puede negar que fue la mejor escritora que dio España en el siglo XIX

Se la llamó “La inevitable”, por sus detractores. Todo esa mal tan de España “la envidia” era porque habia que rendirse ante su cultura y saber.

Teniendo siete años sus padres siguiendo los canones de su círculo social le propusieron aprender piano, respondió que prefería tener conocimientos de latín A edad temprana deja Galicia para instalarse en Madrid por la profesión de su padre, Diputado a Cortes por Carballino; fue una joven emprendedora, vitalista, disfrutona, curiosa, leía los componentes de sobres alimentarios, siempre  se dejó aconsejar por los grandes o mejor “los reconocidos”

 

Recordaba que hubo tres acontecimientos en su vida en el mismo año 1868: Su puesta de largo, su boda y el estallido de la Revolución.

Catolica, conservadora… se casa el 10 de julio con José Quiroga y Pérez de Deza en la granja de Meirás (tal cual la pueden ver ahora, es obra de Emilia, que fue quien diseñó las torres) de cuyo matrimonio nacen tres hijos, el mayor Jaime, Blanca y Carmen.  Su matrimonio resultó un fracaso, debido al poco carácter de su esposo unido a pleitos familiares con la familia política. No obstante, supo guardar las apariencias, donde era necesaria su presencia, acudía acompañando a su esposo.

Escritora naturalista, krausista, nos dejó un legado muy numeroso, aparte de sus artículos en prensa, donde hablaba de todo sin ofender a nadie, como bien dijo” Gusto de una decorosa franqueza y, no hiriendo a nadie, digo mi opinión aunque pugne por lo admitido” No voy a terminar sin decir que tuvo un tórrido romance con Benito Pérez Galdós duró veinte años, Galdós estaba en el apogeo del triunfo de La desheredada, iniciando

Doña Emilia acababa de publicar La cuestión palpitante, Galiano a Galdós, insiste, con un subrayado que no sabemos si es eufemístico: “Si te sigues carteando con la Bazán, mándala un ejemplar de los versos de su primer admirador.” De esta correspondencia inédita se deduce que la amistad literaria entre la Pardo Bazán y Galdós derivó hacia una intimidad amorosa de larga duración, no exenta de sobresaltos sentimentales, que se reflejan en la obra de ambos, y que son del mayor interés para explicar la génesis de algunas obras. La correspondencia, a la que nos referimos, unas veces con fecha y otras sin ella, parece datar de 1889; las cartas anteriores, que debieron existir, no las conocemos. Se inicia desde París, y comenta una separación que deja a Emilia “triste, muy triste... me quedé al separarme de ti, amado compañero, dulce vidiña... Ahora es cuando la picara imaginación representa con lindos colores toda la poesía de este viaje feliz. Ahora es cuando van idealizándose y adquiriendo tonos color de rosa, azul y oro, las excursiones de Zúrich, las severas bellezas de Múnich, las góticas místicas curiosidades de Núremberg y en especial la sublime noche de Fráncfort”...

Siguen cartas con dulces diminutivos y citas en la calle de la Palma, junto a la iglesia de Maravillas, algunas veces denominada Maravillas Church y Palma Strasse. Y de pronto una carta brutal, sorprendente desvela los sobresaltos sentimentales que sufre Galdós, debido a la veleidad de su apasionada amiga. La historia es retrospectiva. Galdós en una carta, cuyo contenido es desconocido, pero que adivinamos, acusa a la Pardo Bazán de una infidelidad, y aquí lo sorprendente, ella en vez de negar, se confiesa culpable. La historia es la siguiente: el 18 de mayo, o sea el año anterior a esta correspondencia, se inaugura en Barcelona la Exposición Universal. Según las curiosas Memóries literáires de Narcís Oller, el 20 de mayo llega la Pardo, y él va a esperarla. En el mismo tren viene Galdós, al que doña Emilia llama “el grandullón”. Galdós sólo permaneció en Barcelona tres días. El 27 de mayo como “cavalier servante” de doña Emilia, la acompaña a los Juegos Florales y luego a la Exposición de Pinturas. Allí se encuentran a su amigo Lázaro Galiano, que suplica a Galdós que, si agobiado por el trabajo, no puede acompañar a la Pardo, él se brinda, como suplente. A pesar de ser sincera, cosa que S.Benito jamás hubiera confesado una infidelidad y tuvo muchas, el enamoramiento se fue enfriando hasta terminar en ser bueno amigos

Feminista, no combativa, pero si reformista, La Tribuna trata de las costumbres de Marineda, el ambiente que ella, señorita de la ciudad Vieja, baja todos los días mañana y tarde a enfundarse en el leguaje y vivencias de las cigarreras

No gustaba de nombrar los lugares donde desarrolla su obra por su nombre propio, así Carballino, es “Vilamorta” Meirás, lugar favorito para escribir, es nombrado como “quimera” El rio Aviero, son la unión de Arenteiro y Avo El no poner nombres reales se debe según sus palabras a tres puntos: cometer inexactitudes, 2, realismo servil,3, gozar de mas libertad los personajes.

Amiga, entre otros de Unamuno, de todos es sabido que la esposa de D.Miguel no leía los libros de su marido, Emilia le regaló un libro de cocina, a Dª Concha; fue la primera mujer miembro de número del Ateneo de Madrid

Sabe plasmar el  naturalismo, la decadencia del poder rural, en “Los pazos de Ulloa” y “Madre Naturaleza”

El krausismo, K. C. Friedrich Krause (filósofo alemán, 1781-1832) filosofía idealista que se funda en una conciliación entre el teísmo y el panteísmo, según la cual Dios, sin ser el mundo ni estar fuera de él, lo contiene en Sí y de Él trasciende. La defraudó por lo cual no podemos catalogarla de krausista.

El retrato que ilustra el artículo es de Joaquín Bahamonde, enterrado en los jardines del pazo por expreso deseo del finado.