El pozo ya tiene agua

Me ha impresionado mucho la noticia del asesinato de dos compatriotas nuestros, David Beriáin y  Roberto Fraile, en Burkina Faro, un país fronterizo con la República de Benín. Además de la pena que hemos sentido, nos ha invitado a desplegar aquella carta, en la que Rafa Cosmes Cuesta nos describía la situación en que vivía el pueblo “Mokolé”, grupo étnico, que ocupa el territorio de “Kandi” (Benín) por la falta de un bien básico como es el agua. Nos explicaba Rafa, que, en este lugar, se están llevando a cabo programas de desarrollo integral, que tienen, como finalidad, promocionar a estas gentes y capacitarlas para que, por ellas mismas, sean capaces de crear sus fuentes de riqueza y de bienestar.

El trabajo de la ONG se centraba en la cultura, en la formación profesional y en descubrirles las grandes posibilidades personales y de grupo que poseen, y de como, por sí mismas, podían afrontar y solucionar, con plenas garantías, su situación precaria. Aquí se cumplía el dicho: "No me des un pez, sino una caña para pescar".

Desde hace tiempo, manteníamos contactos con Rafa, conocíamos su trayectoria misional, social y humanitaria, los problemas que afectaban a los pueblos africanos, y esa situación mordía nuestra conciencia y sensibilidad, y nos comprometía, como personas solidarias, a estar allí presentes, echándoles una mano y financiando, como pueblo, uno de esos proyectos humanitarios planificados con el objeto, de que esos grupos pudieran disfrutar de los bienes de la tierra. El proyecto, que nos designaron, llevaría como titular "Villa de Macotera".

Detrás de este compromiso, no figuraba ningún nombre propio: solo Macotera, y Macotera era quien iba a promocionar esta campaña que anunciamos; y Macotera fue quien nos animó a todos a aportar nuestro grano de arena a la ejecución de esta buena obra.

Los recursos, que generase la venta del libro "El habla y juegos populares en Macotera", patrocinado por Juan Antonio Jiménez, se destinarían, íntegramente, al proyecto y, a estos ingresos, se sumarían los que cada uno de nosotros incorporásemos en las cuentas abiertas con el titular "Pro Kandi, República de Benín" en las entidades macoteranas.

Nos escribe Rafa desde "Kandi" y nos dice que “el pozo ya tiene agua”. En las fotografías, vemos a los poceros en plena faena y a los niños portando una pancarta con la denominación, que se va a colocar en el brocal, una vez concluida la obra y su puesta en funcionamiento. Como podéis comprobar, Macotera muestra sus señas de identidad: el escudo y el rótulo "Don (donado), Villa de Macotera. Spain", como testimonio de solidaridad con un pueblo que lucha por su propio desarrollo, por un status económico y social que le proporcione los recursos necesarios, que le permitan disfrutar de una vida más digna. Y es justo que nombremos a las entidades, asociaciones y empresas que contribuyeron a la financiación de este proyecto “Villa de Macotera”: la Parroquia de Macotera, Cooperativa de Crédito de Macotera (Caja Rural), Caja Duero, Voluntarias de san Vicente, "Adyser" empresa de de Juan Antonio Jiménez, Asociación Cultural "Amigos de Macotera", Supermercados Herbu´s, peña el Bombo y un número importante de macoteranos de forma individual.