Por el Día del Trabajo: '¡Trabajadores!', traducido al portugués por António Salvado

Alfredo Pérez Alencart y António Salvado, en el Centro de Estudios Brasileños de la Universidad de Salamanca (foto de José Amador Martín)

 

Con motivo del Día del Trabajo, dejo conocer este poema publicado en mi libro ‘Hombres trabajando (UGT, Salamanca, 2007), editando con ilustraciones de mi buen amigo, el artista cubano-español Luis Cabrera. Aquí va traducido al portugués por el entrañable poeta lusitano António Salvado, un maestro, un amigo-hermano.

 

 

Portada de Hombres trabajando

 

¡TRABAJADORES!

 

¡Cuánto trabajo para alimentar bacterias

o pulir sarcófagos mirando hacia abajo,

con el pecho en ruinas hasta que la noche

caiga y la ternura del hogar nos restaure!

 

¡Cuánto excavar por agua en el desierto

sabiendo que es inútil, porque así como

los huesos se olvidan de su carne, así la

arena sabe olvidarse de las inundaciones!

 

¡Cuánto sacrificio para inventar ascensos,

cuando el esfuerzo debería encaminarse

a perfeccionar el trabalenguas de la derrota

o el acto de decir amor con los ojos abiertos!

 

¡Cuánta labor por hacer, cuántos desaciertos

por venir, cuántas alegrías volcando su manto

sobre nuestras vidas, cuántas mañanas tristes

desbordando el suma y sigue de la muerte!

 

¡Trabajadores reelaborando eternidades!

¡Trabajadores con la lección bien aprendida!

¡Trabajadores con fundamentos en los sesos!

¡Trabajadores manuales de sol a sol!

¡Trabajadores en sitios duros y menos duros!

 

¡Hombres y mujeres del trabajo,

yo quiero saludarles

hasta que mi palabra penetre

como una medicina en vuestros cuerpos!

 

Grabado de Luis Cabrera

 

 

TRABALHADORES!

 

Quanto trabalho para aumentar bactérias

ou polir sarcófagos, olhando para baixo

com o peito em ruínas até que a noite

tombe e a ternura do lar nos restaure!

 

Quanta procura de água no deserto

sabendo-se que é inútil, porque assim como

os ossos se esquecem da carne, assim a

areia sabe esquecer-se das inundações!

 

Quanto sacrifício para inventar promoções

quando o esforço deveria encaminhar-se

para aperfeiçoar a lengalenga da derrota

ou para o acto de dizer amor com os olhos abertos!

 

Quanto trabalho por fazer, quantos desacertos

por chegar, quantas alegrias virando o manto

sofre as nossas vidas, quantas manhãs tristes

desbordando a soma e seguindo a morte!

 

Trabalhadores reelaborando eternidades!

Trabalhadores com a lição bem aprendida!

Trabalhadores com fundamentos nas cabeças!

Trabalhadores manuais de sol a sol!

Trabalhadores duros e menos duros!

 

Homens e mulheres do trabalho,

eu quero saudar-vos

até que a minha palavra penetre

como um remédio nos vossos corpos!

 

 

A. P. Alencart y Luis Cabrera en el Patio de Escuelas Menores (Fotografía de José Amador Martín)