El presidente de Castilla y León anuncia más bajadas de impuestos en esta legislatura

Se ha comprometido a seguir avanzando en una fiscalidad más favorable con la vista puesta sobre todo en el mundo rural

Intervención en las Cortes del presidente de la Junta de Castilla y León, el 'popular' Alfonso Fernández Mañueco

El presidente de la Junta de Castilla y León, el 'popular' Alfonso Fernández Mañueco, se ha mostrado convencido de que la eliminación casi en la práctica del Impuesto de Sucesiones y Donaciones --estará bonificado en su totalidad al 99 por ciento para familiares directos, cónyuges, ascendentes o descendientes y miembros de uniones de hecho con convivencia estable de al menos dos años-- será "claramente positiva para todos" y "más ajustada" a la realidad de la Comunidad Autónoma.

Así lo ha asegurado Fernández Mañueco en su intervención este miércoles en el Pleno de las Cortes donde se debate el último trámite en el punto y final de este impuesto y en el que ha querido intervenir el propio presidente de la Junta convencido de que se trata de "una de las votaciones más importantes" que se va a producir en la presente legislatura.

Dicho esto, ha avanzado también que la eliminación casi en su totalidad del Impuesto de Sucesiones y Donaciones en Castilla y León no será la última bajada de impuestos que va a aplicar la Junta en la presente Legislatura y se ha comprometido a seguir avanzando en una fiscalidad más favorable con la vista puesta sobre todo en el mundo rural.

Fernández Mañueco ha apelado a un reciente informe del Consejo General de Economistas, que sitúa a Castilla y León entre las tres comunidades autónomas con la fiscalidad más favorable para el mundo rural pero también como una de las que tienen una mayor tributación en Sucesiones y Donaciones, para insistir en la necesidad de eliminar este "impuesto injusto" y que, según ha reconocido, penaliza el esfuerzo de las familias y de las empresas.

En su intervención a favor de la reforma legislativa que eliminará el impuesto, en cumplimiento, entre otros compromisos, del Pacto de Gobernabilidad entre PP y Ciudadanos plasmado también en su Discurso de Investidura, Fernández Mañueco ha reivindicado el modelo fiscal "más justo, más moderado, más equitativo" y "sin ahogar al contribuyente" de la Junta de Castilla y León, frente a la política fiscal de los partidos de la izquierda a los que ha responsabilizado de coartar la iniciativa emprendedora y de deprimir el consumo, la inversión, el empleo y la recaudación pública.


"No siempre subir impuestos genera una mayor recaudación y no siempre bajar impuestos genera menos ingresos", ha asegurado el presidente que ha augurado que la "positiva eliminación" del Impuesto de Sucesiones y Donaciones en Castilla y León, que iba a ver la luz en el pleno del 18 de marzo de 2020 suspendido tras la entrada en vigor del primer estado de alarma, estimulará la demanda interna vía mayor disponibilidad de renta y favorecerá "a medio plazo" el crecimiento económico, la creación de empleo y una mayor recaudación para las arcas autonómicas a través de otras figuras impositivas.

"Está en juego el futuro de muchos jóvenes", ha advertido el presidente de la Junta que ha destacado también la novedad de incluir en esta exención el caso de las uniones de hecho con convivencia estable de al menos dos años anteriores a la fecha de devengo del impuesto y cuya unión se haya inscrito en el Registro de Uniones de Hecho de Castilla y León.

A esto ha añadido las dos nuevas bonificaciones, como el 99 por 100 en la cuota de las adquisiciones lucrativas 'mortis causa' y de cantidades percibidas por los beneficiarios de seguros sobre la vida que se acumulen al resto de los bienes y derechos que forman parte de la herencia, cuando los adquirentes del causante sean el cónyuge, los descendientes o adoptados o los ascendientes o adoptantes.

Asimismo, se establece una bonificación del 99 por 100 en la cuota de las adquisiciones lucrativas intervivos cuando el donatario sea cónyuge, descendiente o adoptado o ascendiente o adoptante del donante y para su aplicación se exigirá que la donación se formalice en documento público. En el caso de donaciones en metálico o depósitos en cuentas corrientes o de ahorro, a la vista o a plazo, que el origen de los fondos esté debidamente justificado y se haga constar en dicho documento público.