La campaña de la vergüenza

Profesor de Derecho Penal de la Usal

Las campañas electorales se han ido degenerando progresivamente hasta convertirse en la cueva de Alí Baba y los cuarenta ladrones; porque, en lugar de hacer propuestas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, para conseguir y consolidar el Estado del Bienestar (que ha sido el mejor sistema socio político y económico que se ha construido a lo largo de la historia después de las dos guerras mundiales), se prima la mentira, la manipulación, la soberbia, la arrogancia y la prepotencia, con la única intención de acceder al poder e insisto, no para gobernar con el objetivo irrenunciable de la consecución del bien común, sino para mandar sin escrúpulos y para aprovecharse personalmente de tal condición.   

 

En la campaña electoral de las elecciones a la Asamblea de Madrid se está viendo más que nunca en los partidos de la derecha (fundamentalmente PP y Vox), la influencia de las teorías populistas de la extrema derecha de Trump y Bolsonaro implementadas por Steve Bannon y sus seguidores en España, Miguel Ángel Rodríguez (asesor de Ayuso) y Aznar. La clave está en publicar informaciones falsas y manipuladas dándoles visos de veracidad –no importa que luego se descubra que es una “fake news”, noticia falsa o bulo- porque la máxima siempre será “calumnia que algo queda”, sobre todo a los ciudadanos más limitados formativa e informativamente hablando, que siguen ese juego y las divulgan en las redes sociales y grupos de whats app. Es la estrategia de quienes quieren aferrarse al poder a cualquier precio.

 

Lo estamos viendo y ahora mismo hago un receso porque he asistido a través de las ondas a un espectáculo lamentable, bochornoso y abominable. En el comienzo del debate de líderes políticos madrileños candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid en la “cadena ser” de radio (al que por cierto no ha acudido la señora Ayuso, es normal, su incompetencia y su indigencia política no le permiten estar a la altura del debate de ideas, de las propuestas de mejora de servicios públicos, de equilibrio económico y social y de mejora de calidad de vida de todos los ciudadanos) cada candidato ha comenzado condenando, sin paliativos, las cartas amenazantes que han recibido el Ministro del Interior, la Directora General de la Guardia Civil y Pablo Iglesias. En la carta al ministro y a la directora general venía la misma misiva y dos cartuchos de bala de 7,62 x 51 mm, que decía lo siguiente: “tienes diez días para dimitir. El tiempo de reírte de nosotros se ha terminado. Policía Nacional. Guardia Civil. El tiempo lo tienes en contra para los taponazos [es la referencia de un tiro o explosión muy fuerte]”. En la carta a Pablo Iglesias, se decía: “Pablo Iglesias Turrión. Has dejado morir a nuestros padres y abuelos. Tu mujer, tus padres y tu estáis sentenciados a la pena capital. TU TIEMPO SE AGOTA”. A la misiva acompañaban 4 proyectiles de bala idénticos a los anteriores. Pero la candidata de Vox, Rocío Monasterio (que cada vez se parece más a las viejas dirigentes de la Sección Femenina de la dictadura franquista) no ha condenado este acto, sino que se ha limitado a censurar todas las violencias y, a continuación, en tono amenazante, le ha dicho a Pablo Iglesias que se vaya, que si es valiente que se vaya, que lo que tiene que hacer es irse de España “que es lo que estamos deseamos muchos españoles, que se vaya de España de verdad”. Esta ausencia de condena explícita de Rocío Monasterio ha provocado que Pablo Iglesias abandone el plató. A continuación, el PP ha publicado un tuit que decía lo siguiente: “cierre usted al salir”, en referencia a Pablo Iglesias. Vergonzoso!!!

 

La defensa de los valores del Estado de Derecho, de los principios plasmados en las normas internacionales de Derechos Humanos y en la Constitución del 78 (como ya lo recogía también la Constitución Republicana de 1931), exige que el sentido común de la ciudadanía sea consecuente y proscriba a quienes sólo quieren acceder al poder para lucrarse personalmente, para cometer actos de clientelismo y de corrupción y para acabar progresivamente con el sistema democrático. Las actuaciones de los políticos de Vox van por ese camino y están más próximas a las bravuconerías golpistas previas a Julio de 1936 que a trabajar por los intereses generales. Si el PP quiere distanciarse de estas algaradas lo tiene muy fácil apartándose de sus posibles apoyos para las hipotéticas alianzas post electorales. No parece así, Ayuso, carente de ideas, de proyectos y de escrúpulos, quiere seguir siendo la presidenta marioneta que tan bien mueven y acomodan sus asesores, los grandes poderes económicos, mediáticos y fácticos de Madrid. ¿Qué habrá debajo de las alfombras de la Comunidad de Madrid para que la derecha pretenda impedir por todos los medios que la izquierda acceda al poder? ¿Qué está dispuesta a hacer la derecha más reaccionaria de Europa para seguir gobernando? ¿Están dispuestos a repetir otro Tamayazo si no logran formar gobierno a partir del 4 de mayo o les parece poco y quieren explorar otras vías más peligrosas?