Receta de hornazo casero

Hay pocas cosas tan salmantinas como candar la puerta, soñarse algo, ir a los coches chocones o celebrar el LUnes de Aguas. Por eso hoy desde este periódico que también es nuestra casa charra desde hace ya algunos años, compartimos una deliciosa receta de hornazo casero para celebrar este día y cuidarnos con un buen rato en la cocina, ¡allá va!

– 500 gramos de harina

– 1 huevo

– 100 ml de agua templada

– 50 ml de vino blanco

– 30 ml de aceite de oliva

– 15 g de levadura

– 2 filetes de lomo adobados

– unas rajas de chorizo

– y dos huevos cocidos

El hornazo es un producto típicamente salmantino y se come el Lunes de Aguas, el primer lunes después de la Semana Santa, una fiesta que nos inventamos aquí los charros. Es una delicatessen para valientes porque no cae bien en todos los estómagos. Pensad, así en resumen, que es un pan relleno con chorizo y carne, al menos. Delicioso pero nada ligero.

Primero pones en un bol los 500 g de harina y le haces un hueco en el medio donde dejas caer el agua, el aceite, el vino, la levadura, un poquito de pimentón y un huevo y amasas y amasas y amasas y como no tienes prisa pues te tomas tu tiempo, luego la dejas reposar cubierta con un trapo húmedo en el frigorífico durante una hora, al menos.

Y luego ya después de dejarla reposar puedes comenzar con el relleno. Divide la masa en dos partes. La de abajo un poco más gruesa y rectangular, la extiendes sobre papel de horno y va dejando caer rajas de chorizo para hacer una primera base, luego lomo adobado que previamente has pasado por la sartén y por último ( y aquí viene lo bueno) le pones el huevo cocido porque el huevo cocido ha sido de toda la vida lo mejor del hornazo pero cuando lo comprabas en la tienda pues estaba prohibido que tuviera huevos pero si lo haces en casa pues todos a echarle huevo al hornazo, que para eso es casero y cada uno en su casa hace lo que quiere. 
 

Total, que cuando tienes tus tres capas de relleno lo cierras con la otra parte de masa a la que previamente le has quitado un cacho (ahora te explico). Candas bien para que no se escape el relleno y con el cacho que le has quitado le haces la rejilla decorativa que va siempre por encima de todos los hornazos y ya si te sobra le pones tú inicial así en plan fino que queda preciosa.

Luego lo pintas con huevo. Necesitas una brocha pero ¿quien no tiene una brocha en casa? Venga… y ya lo metes en el horno a buena velocidad y lo vigilas, no te pongo tiempo porque total tampoco tienes mucho más que hacer así que te puedes quedar tranquilamente media hora enfrente del horno. Si ves que se quema por arriba lo tapas con papel albal y sigues mirando un rato. Hasta que sepas que está listo.

Y entonces llega el momento mágico en el que después de esperar a que no queme le hincas el diente y sientes que te estás comiendo un poquito del Puente Romano, del Monte de La Orbada y de todos los rincones bonitos y charros a la vez. Sabe a gloria, ese primer bocado. A disfrutarlo, amigos de Salamanca.

Rebeca Martín